Francia vota contra los mercados
El socialista Hollande vence a Sarkozy con el 28,6% de los votos y un plan antiausteridad La ultraderechista y ‘antieuro’ Le Pen es la gran sorpresa con un 18% de apoyo
El Mundo, , 23-04-2012Francia quiere pasar página. Nicolas Sarkozy es ya el primer presidente que se presenta a su reelección y no logra ganar en primera vuelta. De hecho, tiene pocos visos de revalidar su mandato el próximo 6 de mayo tras la victoria de su rival socialista, ayer, en la primera ronda de las presidenciales. «¡El cambio es en dos semanas!», aullaban los simpatizantes de François Hollande reunidos anoche frente a la sede del PS en la calle Solferino de París.
El pueblo francés ha hablado a través de las urnas y pide reformas políticas drásticas. Desde 1988, el Partido Socialista no cosechaba un resultado tan alto (28,6%, al cierre de esta edición) en una primera vuelta de la carrera al Elíseo. Pero, sobre todo, hacía también mucho tiempo que un jefe de Estado saliente no obtenía un apoyo electoral menor: el 27%.
«Esta noche me convierto en el candidato de todas las fuerzas que quieren abrir una página y cerrar otra. Soy el candidato de la unión para el cambio y esa unión debe ser lo más amplia posible», anunció François Hollande a sus simpatizantes desde Corrèze, la población donde pasó el fin de semana y votó ayer por la mañana. «Mi responsabilidad es conseguir una alternancia que dé confianza a los ciudadanos en el funcionamiento de las instituciones. Luego, responder a las inquietudes del país: el paro, las desigualdades, la inseguridad, las transacciones financieras indecentes… Y en tercer lugar, reorientar Europa por el camino del crecimiento y del empleo», añadió en un estudiado tono de estadista.
«Los resultados de esta primera vuelta suponen una sanción al quinquenio que se acaba y al presidente saliente, que ha hecho el juego de la extrema derecha. Es llamativo el hecho de que jamás el Frente Nacional, ni siquiera en 2002, había movilizado tantos votos. Y eso supone un sobresalto en la República», recalcó en alusión a sus dos enemigos más enconados: los dos rivales que le siguen en el podio electoral con 27,1% y el 18% de votos respectivamente, con el 98% de los sufragios escrutados.
«Los franceses han hecho un acto de civismo y han echado por tierra todos los pronósticos. Han emitido un voto de crisis que muestra sus inquietudes, angustias y sufrimientos sobre el mundo en el que vivimos. Les preocupan el control de fronteras, las deslocalizaciones, la inseguridad, el empleo y, sobre todo, preservar nuestro modo de vida, que es la cuestión principal de estos comicios», concluyó Sarkozy a la media hora desde París.
La lectura de los resultados da un mensaje claro: la mayoría de los franceses apoya los discursos contra la austeridad y la sumisión a los mercados que han preconizado en la campaña los líderes del PS, el FN y el Frente de Izquierda. Sus tres candidatos suman más del 60% de los votos.
Al líder de la conservadora Unión por un Movimiento Popular le han restado partidarios muchos de sus rivales, empezando por la ultra Marine Le Pen (Frente Nacional), rubia y enérgica hija del facha jubilado Jean Marie Le Pen, que ha duplicado los resultados de su padre en 2007 con un 18,05% de papeletas que la convierten en el tercer hombre de estos comicios.
Papá Le Pen, se mostraba ayer satisfecho de la proeza de la niña: «Yo pronostiqué un 21% para el Frente Nacional y no hemos quedado tan alejados. Lo que me da una gran satisfacción es que Mélenchon esté casi a la mitad de votos del FN. Este resultado se debe a la personalidad de Marine y la buena campaña que ha hecho. La opinión de los franceses está cambiando y volviendo a los valores. Y estoy seguro de que lograríamos mejores cifras si contáramos con los medios que tienen otros».
«Los franceses se han invitado a la mesa de las élites. Esto no es el final, sino el inicio de una agrupación de los ciudadanos de derechas y de izquierdas que aman Francia. Pase lo que pase en los próximos días, la batalla de Francia no ha hecho más que empezar», habló por fin Marine. «Amigos, nada será como antes. A pesar de todas las medidas, hemos hecho explotar el monopolio de los dos partidos y hemos reforzado más que nunca las ideas nacionales. Ante un presidente saliente que deja un partido considerablemente debilitado, el Frente Nacional es ya, a partir de ahora, la única oposición real contra la izquierda liberal y libertaria».
Tras Le Pen, en cuarto lugar figura en las listas la otra gran revelación de la campaña, Jean-Luc Mélenchon, candidato radical del Frente de Izquierda cuya llamada a la «insurrección ciudadana» y a la creación de una VI República ha cosechado nada menos que un 11,1% de partidarios. «El Frente de Izquierda es la fuerza política nueva que ha protagonizado esta elección y tenemos la llave del resultado. Os animo a asumir esa responsabilidad sin hacer caso de influencias externas y votar en conciencia», aconsejó a sus seguidores desde la parisina Plaza de Italia. «Nuestro compromiso no necesita negociaciones y debemos movilizarnos el 6 de mayo sin pedir nada a cambio para vencer a Sarkozy y pasar esa página de nuestra historia».
Por su parte, el candidato bisagra de los anteriores comicios, François Bayrou (Modem) se habría quedado muy por debajo de sus expectativas, con un triste 9,1%. «Pienso en los tres millones de franceses que nos han apoyado. La extrema derecha, con casi un 20% en la Francia del siglo XXI, es el producto de la gravedad de la crisis económica, política y moral. Esto confirma el estado del país que venimos denunciando y que se agrava», estimó el centrista.
«Los franceses han expresado claramente su aspiración de cambio y su voluntad de que otra política sea llevada a cabo por otro presidente. Por primera vez un candidato vence en la primera vuelta a un presidente saliente», resumió la situación desde la rue Solferino la secretaria del PS Martine Aubry. Respuesta del asesor de Sarko Brice Hortefeux: «Lo que ocurre también muchas veces es que el candidato que gana la primera vuelta pierde la segunda».
En estas circunstancias, al margen de toda celebración, el campeón socialista y líder de la Unión por un Movimiento Popular tendrá que pelear por el trono elíseo en una segunda cita con las urnas el próximo 6-M y empezaron ayer mismo a exhibir sus bazas. «Ahora los dos candidatos que pasan al segundo turno tienen un deber crucial con el país y ha llegado el momento de confrontar los programas. En las dos semanas que vienen, todo debe debatirse sin hipocresía y sin esquivar nada. Por eso propongo organizar tres debates: sobre economía, sociedad y temas internacionales. Los franceses tienen derecho a la verdad para luego hacer su elección», lanzó el guante Sarkozy. «Y llamo a los franceses que ponen el amor a la patria por encima de cualquier consideración partisana a unirse a mí», dijo en alusión a los partidarios de Le Pen.
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