espacio Schengen
Bruselas recuerda que en el tema de las fronteras decide la UE
La Comisión insiste en que la suspensión de Schengen no debe durar más de cinco días
Deia, 21-04-2012“Las decisiones que afectan al espacio Schengen deben tomarse a escala europea y no como ocurre ahora a nivel unilateral y nacional”. En contra de lo que proponen Francia y Alemania, que quieren libertad absoluta para poder cerrar a cal y canto sus fronteras durante todo un mes cuando consideren que algún vecino recibe una afluencia masiva de inmigrantes ilegales y no es capaz de gestionarla, la Comisión Europea respondió ayer que ese período de cierre debe estar limitado a no más de cinco días y que la decisión posterior deberá tomarse a escala europea.
Según replicó ayer el portavoz de la comisaria de interior, Cecilia Malström, las propuestas presentadas en septiembre pasado por el Ejecutivo comunitario “respetan la soberanía nacional” porque los países que integran el espacio Schengen, como Francia y Alemania, podrán seguir cerrando sus fronteras de forma unilateral por razones de orden público o de seguridad nacional si lo consideran necesario. Eso sí, durante un período limitado de cinco días para no poner en peligro uno de los principales avances cosechados desde mediados de los noventa y que permite a los ciudadanos europeos moverse de un país a otro sin tener que mostrar el pasaporte o carnet de identidad. “Son plenamente compatibles con el marco jurídico y legal de la UE. No tocan la soberanía nacional. Los gobiernos pueden tomar una decisión unilateral sobre una base muy clara y aquí no lo tocamos. Sin cambiar esa base lo que proponemos es un mecanismo que permita garantizar la libre circulación”, precisó.
un comité Concretamente, lo que Bruselas quiere es que transcurrido ese plazo, el nuevo mecanismo se active de forma que sea un comité en el que estén representados los socios europeos y el Ejecutivo comunitario quien decida por mayoría cualificada si se mantiene el cierre de fronteras o se suspende. Solo introduciendo un mecanismo a escala europea, argumentó ayer el portavoz Malström, aumentará la confianza mutua entre los países que integran esta zona de libre circulación de personas. “Ahora esperamos que el Parlamento y el Consejo discutan y acuerden al final la que pensamos es la mejor solución para Schengen”, replicó ayer.
Aunque la agenda de la reunión de ministros de justicia e interior del próximo jueves y viernes en Luxemburgo no incluye un debate sobre la reforma del espacio Schengen tanto el ministro galo, Claude Guéant, como su homólogo alemán, Hans – Peter Friedrich, ya han avanzado su intención de abordar este asunto en una carta enviada a la presidencia danesa de la Unión Europea, precisamente el país que decidió reintroducir controles el año pasado. En la carta Guéant y Friedrich dan cuenta someramente de sus intenciones de proponer el cierre temporal de fronteras, por espacio de un mes y como último recurso, en caso de que un país integrante de este espacio no pueda gestionar adecuadamente los flujos migratorios que llegan a sus fronteras.
la frontera sur Un asunto que surgió con fuerza el año pasado, tras la llegada de miles de inmigrantes del norte de África a Italia y Malta, y que vuelve a resurgir ahora en campaña electoral francesa aprovechando el problema al que se enfrenta un país como Grecia, con una capacidad muy limitada para vigilar una porosa frontera con Turquía. El presidente del gobierno, Nicolás Sarkozy, ha hecho incisivas referencias durante algunos de los debates previos a las presidencias de este fin de semana y la canciller alemana, Angela Merkel, ya le ha dejado claro a la Comisión Europea que le apoya sin fisuras en esta cuestión. En juego, más que los flujos migratorios en sí, está como siempre dejar claro en Bruselas que quienes tienen la última palabra son los gobiernos de los países miembros.
(Puede haber caducado)