Chabolismo en Gipuzkoa (II)
Trasiego de gitanos en una decena de municipios guipuzcoanos
Rumanos de Azkoitia
expresan su deseo de quedarse y cuentan con la ayuda de vecinos
Diario de noticias de Gipuzkoa, , 20-04-2012DOnostia. Hay municipios guipuzcoanos en los que no existen asentamientos, pero sí el trasiego de personas de etnia gitana. Es el caso de Azkoitia, donde el Ayuntamiento ha trabajado activamente en los procesos de inserción con las personas rroma que se asentaron en el pueblo. Unas cinco familias están residiendo en viviendas y recibiendo prestaciones económicas desde hace cinco años. Estas familias tienen menores a su cargo y están escolarizados.
Los vecinos del municipio, según ha podido constatar la Asociación Romí Bidean a través de diferentes entrevistas, han colaborado en gran medida para que estas personas accedan a las viviendas, realizando para ello empadronamientos y acompañamientos. Hay dos personas que se encuentran en situación de calle, y se suelen alojar en naves industriales situadas al lado del supermercado Lidl. Estas personas, a través de diferentes entrevistas realizadas, han mostrado su deseo de quedarse en Azkoitia, donde ya son conocidos. Son jóvenes, están realizando cursos para mejorar su castellano y viven de las limosnas de los vecinos. Según han confesado, en Rumania no tienen propiedades, por lo que no se sienten atados al país de origen.
En Andoain, este colectivo no tiene mucha presencia social. Las informaciones de los servicios sociales detallan que hay dos o tres familias residiendo en viviendas normalizadas. También hay algún rumano gitano mendigando por la calle, según informan desde las Cáritas Parroquiales del municipio aunque, al parecer, no residen en la localidad.
En Eibar, informa el Ayuntamiento, no existen asentamientos en la actualidad, aunque sí hay familias gitanas residiendo en viviendas normalizadas. Sí se detectan personas sin hogar y pidiendo por las calles. No en una proporción muy elevada, pero sí suficiente para haber despertado la preocupación de algún que otro vecino.
La normalidad es la tónica dominante en Lezo, donde la población rroma residente en el municipio cuenta con una vivienda normalizada. Buena parte de ellos tienen un empleo. En Urnieta hay dos o tres familias en circunstancias similares. En Ordizia se estima que hay unas siete familias (de unos seis miembros cada una) residiendo en viviendas. Serían unas 42 personas, aunque se sospecha que hay más. De hecho, el hacinamiento es algo habitual en su modo de vida, ya que suelen convivir en 60 m2 las tres generaciones de una misma familia. Es decir, pueden llegar a meterse en un piso diez personas aunque, eso sí, de manera temporal.
jóvenes en ordizia Los rroma de Ordizia conocen y hacen uso de los servicios sociales. Es una población generalmente joven, de entre 20 y 30 años. Las detenciones practicadas el año pasado por la presunta implicación de algunos en diferentes robos ha despertado posturas recelosas entre la población, según se recoge en el informe elaborado. Los autores del diagnóstico han podido hablar con las familias de las personas detenidas, que comentan que se vuelven a Rumania después de haber dejado de percibir las ayudas que recibían. Una anciana, en concreto, refería lo siguiente: “A los niños ya los hemos mandado. Luego se irán nuestros hijos y los mayores tenemos que ahorrar para poder volvernos después de cortarnos las ayudas”.
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