"actué en defensa propia"
Breivik se declara 'no culpable' de las matanzas de Oslo y Utøya
El autor confeso de las 77 muertes saluda con el brazo extendido y el puño cerrado al entrar en tribunal - El ultraderechista no reconoce la autoridad del tribunal noruego, 'Estado defensor del multiculturalismo'
Diario de Noticias, , 17-04-2012La Fiscalía difundió hoy durante la primera jornada del juicio en Oslo contra el ultraderechista Anders Behring Breivik por los atentados del pasado julio en Noruega un vídeo propagandístico que el extremista colgó en internet horas antes de matar a 77 personas.
OSLO. El vídeo, que no había sido difundido antes, es un compendio que pretende resumir con un centenar de fotografías y citas un manifiesto de 1.500 páginas en inglés que Breivik difundió en la red, “2083: Una declaración de independencia europea”.
Al final del visionado de la película, Breivik, que hasta entonces se había mostrado impasible, se llevó las manos a la cara tras parecer emocionado por las imágenes.
El vídeo, de 12 minutos de duración y que colgó en YouTube y en otro portal, insiste en la idea central del pensamiento de Breivik: que Europa está controlada por los defensores del “marxismo cultural” y el “multiculturalismo” y que es necesario defenderse ante la “amenaza” que supone la “invasión islámica”.
En una caótica sucesión de fotos, carteles y dibujos propagandísticos, Breivik sitúa el ascenso del “marxismo cultural” tras el fin de la Segunda Guerra Mundial y denuncia la “deconstrucción de la tradición cultural europea”.
Como ejemplo, aparece una bandera de la Unión Europea (UE) con la hoz y el martillo en el centro o con su logotipo convertido en Unión Euroárabe.
Breivik incluye referencias continuas a los templarios y a la revolución conservadora, a los nuevos cruzados que deben de inspirarse en figuras como “El Cid”, Ricardo “Corazón de León” o el zar Nicolás I para luchar contra el “genocidio europeo”.
La Fiscalía justificó la difusión del vídeo por su valor a la hora de reflejar las ideas de Breivik.
“NO CULPABLE” El ultraderechista Anders Behring Breivik admitió la autoría de las matanzas, aunque se declaró “no culpable”.
“Reconozco los hechos, pero no la culpabilidad. Actué en defensa propia”, dijo Breivik a la pregunta de la juez, después de que la fiscal Inga Bejer Engh leyera la acusación en su contra, cuyas líneas generales ya habían sido difundidas hace un mes.
Durante una hora, Engh repasó los 77 “homicidios premeditados”, además de un delito de terrorismo, de que está acusado Breivik.
La fiscal hizo una descripción breve de cada víctima mortal y cada herido en el doble atentado: primero con un coche bomba en el complejo gubernamental de Oslo y luego en la isla de Utya, al oeste de la capital, donde asesinó a 69 personas que asistían al campamento de las Juventudes Laboristas.
Engh, que dijo que los crímenes tienen una dimensión “nunca antes vista en nuestra historia moderna”, se limitó a nombrar a cada víctima, decir dónde estaba y cómo murió o resultó herida.
Breivik permaneció impasible, con la cabeza agachada y mirando hacia abajo, mientras en la sala en silencio algunos de los familiares de las víctimas lloraban o cerraban los ojos, aunque ninguno abandonó el recinto.
Engh recordó que la Fiscalía pide, de acuerdo con el primer informe mental realizado a Breivik que lo considera un enfermo mental, que sea transferido a un centro psiquiátrico, ya que una persona no puede ser condenada a pena de cárcel si no es penalmente responsable de sus actos.
Pero la Fiscalía mantiene una “expresa reserva” relacionada con el resultado del segundo estudio mental, que concluyó que Breivik no se hallaba en estado psicótico cuando cometió los atentados y que por tanto es penalmente responsable, y el resultado de la presentación de pruebas a lo largo del proceso.
Tras la declaración de no culpabilidad de Breivik y una pausa de media hora, el juicio se reanudó con la explicación introductoria del caso del otro fiscal, Svein Holden, que durará entre tres horas y media y cuatro.
SALUDO FASCISTA El ultraderechista Anders Behring Breivik, autor confeso de los atentados, saludó con el brazo extendido y el puño cerrado al entrar en la sala del tribunal que le juzga y cuya autoridad no reconoció.
Breivik, que se mostró tranquilo y sonriente, llegó escoltado por dos policías, esperó a que le quitasen las esposas para hacer el saludo y luego estrechó las manos de los psiquiatras que lo han examinado con anterioridad y que se acercaron adonde él estaba sentado.
“No reconozco a los tribunales noruegos porque han recibido su mandato de los partidos políticos que apoyan el multiculturalismo”, dijo el fundamentalista cristiano, de 33 años, al ser preguntado por la juez principal, Wenche Elizabeth Arntzen.
Arntzen no está habilitada para juzgarlo, dijo Breivik, porque “es conocido que es amiga” de Hanne Harlem, hermana de la exprimera ministra laborista Gro Harlem Brundtland.
Brundtland era uno de los objetivos de Breivik en la masacre de la isla de Utya, donde asesinó a 69 personas que asistían al campamento de las Juventudes Laboristas y que la exprimera ministra había visitado horas antes del atentado.
El abogado principal de Breivik, Geir Lippestad, aclaró no obstante a preguntas de la jueza que las objeciones de Breivik contra ella no eran una queja formal.
Breivik contestó luego a varias preguntas sobre su nombre, origen y profesión, aunque negó estar sin trabajo y dijo que es “escritor”, profesión que ejerce “desde el penal de Ila”, al oeste de Oslo, donde permanece en prisión preventiva desde hace nueve meses.
A continuación, la fiscal Inga Bejer Engh comenzó a leer la acusación contra el ultraderechista noruego, cuyas líneas generales ya fueron difundidas hace un mes.
La Fiscalía lo acusa de terrorismo y de 77 homicidios voluntarios por el doble atentado, primero con un coche bomba en el complejo gubernamental de Oslo y luego en Utya, al oeste de la capital, adonde se trasladó justo después en automóvil, disfrazado de policía.
Engh recordó que la Fiscalía pide, de acuerdo con el primer informe mental realizado a Breivik que lo considera un enfermo mental, que sea transferido a un centro psiquiátrico, ya que una persona no puede ser condenada a pena de cárcel si no es penalmente responsable de sus actos.
Tras difundirse la semana pasada el segundo informe, que aporta una conclusión opuesta, la Fiscalía ya advirtió de que no será hasta la presentación de las conclusiones, en el tramo final del juicio, cuando decida si pide o no cárcel para Breivik.
La declaración de Breivik, que comenzará mañana, y las de los testigos, además de las observaciones que realicen durante el proceso los dos equipos de psiquiatras que lo han examinado, serán fundamentales para determinar su estado mental.
Mientras Engh relataba los hechos y cómo se produjeron las muertes, Breivik escuchaba sin inmutarse y algunos de los familiares de las víctimas presentes en la sala no podían contener las lágrimas.
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