Los vecinos piden a Trias que aborde el problema
La Razón, , 15-04-2012Denuncian la falta de asistencia social para cubrir las necesidades básicas en los asentamientos
BARCELONA – Desde hace años, los vecinos de Poblenou, donde se concentran la mayor parte de los asentamientos de la ciudad, conviven con las familias gitanas que malviven en solares ocupados o inmigrantes que buscan cobijo en fábricas abandonadas. En los últimos cuatro años, el fenómeno ha aumentado un 162 por ciento y mientras en 2008 se contabilizaron a 265 personas viviendo en asentamientos, en febrero de 2012 había 743.
«Estamos volviendo al barraquismo del siglo XX y desde que empezó la crisis el número de personas que viven en los asentamientos ha aumentado muchísimo», considera Montse Milà, vocal de la junta de la asociación de vecinos del barrio de Poblenou. «Sin embargo, el Ayuntamiento y la Generalitat no hace mucho, están muy ausentes», lamenta esta vecina que en nombre de la asociación pide a la administración «abordar el problema con urgencia».
«Hacen ver que en esta “Barcelona fashion” no pasa nada, cuando en realidad estamos volviendo al barraquismo de hace un siglo», considera Milà, para quien «estamos retrocediendo años atrás en bienestar social». «Todos son ciudadanos y vecinos de Barcelona por lo que necesitan una vivienda digna y la atención sociosanitaria conrrespondiente», opina Milà.
Solidaridad vecinal
Ante la falta de respuesta y actuación de los servicios sociales públicos, los vecinos crearon hace dos años la Xarxa de Suport als Asentaments, a través de la cual, desde la solidaridad vecinal se intenta cubrir las necesidades básicas de las personas que viven en los asentamientos.
Durante el año 2011 la entidad, que no recibe subvenciones ni ayudas públicas, repartió un total de 11.435 kilos de comida en los asentamientos, la mayoría de inmigrantes subsaharianos y de Europa del Este.
«Es un barrio muy dual pero no podemos girar la cara ante lo que está pasando bajo nuestras casas y mirar hacia otro lado. Decidimos intervenir porque era un problema que no abordaba nadie, a excepción de algunas ONG’s», dice Milà, miembro también de la Xarxa. «Además de comida básica, que compramos con donaciones de los vecinos y recogemos de los excedentes de supermercados o del Banc dels Aliments, también damos microcréditos por si alguna de estas personas necesita dinero para pagar una multa o volver a su país y realizamos un control sanitario, de vacunas y enfermedades contagisosas», describe la vecina.
«Solemos ir al menos una vez al mes a visitar los asentamientos», explica Milà, cuya asociación tiene detectados casi 20 campamentos en el barrio. «Es gente que lo está pasando muy mal y sin embargo, no piden nada», dice esta vecina que lleva doce años viviendo en Poblenou.
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