“Nadie nos obliga”

La Vanguardia, , 12-04-2012

La mayoría de las mujeres que ejercen la prostitución a pie de carretera proceden de Rumanía, aunque las hay de Bulgaria, Polonia, Nigeria y Senegal. Todas ellas aseguran que se prostituyen porque quieren, aunque muchas ocultan ser víctimas de redes que las engañan en su país de origen con la falsa promesa de un trabajo mejor. Una vez en España, son conducidas a clubs de alterne y a saldar la deuda contraída. “Trabajamos para nuestra familia. Nadie nos obliga a prostituirnos”, aclara una rumana de 25 años, que cada día espera a sus clientes en un aparcamiento de camiones. Madre de un niño de 2 años que dejó en su país, asegura que vino con la clara intención de prostituirse y que su familia no sabe cómo se gana la vida. Les manda entre 100 y 150 euros al mes.

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