Urola Kosta

El neguetxe de Zarautz cierra sus puertas tras dar cobijo a 90 personas

cuatro mujeres y 86 hombres se alojaron en el albergue Tras ofrecerlo por primera vez, el Ayuntamiento espera poder mantener este servicio el año que viene

Diario de noticias de Gipuzkoa, ainara lozano, 10-04-2012

zarautz. Un total de 90 personas han utilizado el albergue para personas sin techo que abrió sus puertas a mediados de noviembre del pasado año en Zarautz y que alargó su servicio un mes más para que los usuarios que así lo necesitaban pudiesen seguir cobijándose del frío. El neguetxe ubicado en el parque de Monte Albertia, que cerró sus puertas el 25 de marzo, ha sido un proyecto impulsado por numerosos voluntarios de Cáritas y Cruz Roja y apoyado por la Diputación y el Consistorio zarauztarra. El edificio ha ofrecido cenas, duchas, camas para dormir y desayunos a los huéspedes.

El local cuenta con capacidad para

quince personas y diez de las plazas

estaban reservadas para los usuarios que permanecen en la localidad toda la temporada. Las cinco plazas restantes las podían utilizar las personas de paso que así lo necesitaban y podían alojarse tres días seguidos al mes como máximo. De las 90 personas que se han alojado en el neguetxe tan solo cuatro eran mujeres y los 86 restantes eran hombres.

diversos países En lo que a la procedencia de los usuarios se refiere, 26 han sido españoles, diez vascos y el resto, de Senegal, Marruecos, Dinamarca, Italia, Georgia, Lituania y Portugal, entre otros países. El neguetxe ha contado con una media de diez personas al día, pero en los últimos días, al conocerse más el servicio, el número de personas no ha bajado de la docena.

La persona sin techo más joven que ha dormido en el neguetxe tenía 20 años, mientras que la mayor contaba 61; pero la media de edad ha sido de 43 años. Para utilizar este servicio debían solicitar una ficha de permiso en los locales de Cáritas o de la Cruz Roja, los Servicios Sociales, la parroquia o las oficinas de la Policía Municipal, y la hora para entrar al neguetxe era de 21.00 a 21.30 horas. Después, se cerraban las puertas y tras la cena (de 21.00 a 22.00 horas), llegaba la hora de ducharse e irse a la cama. A las 23.00 horas se apagaban las luces y los alojados descansaban hasta el día siguiente. Tras el desayuno que se repartía de 8.00 a 8.45 horas, a las 9.00 en punto debían abandonar la casa.

Estaba prohibido meter animales al edificio y el albergue contaba con

un servicio de consigna que estaba cerrado bajo llave y servía para guardar las mochilas u otros accesorios de los huéspedes.

“Siendo el primer año que se pone en marcha el servicio, el Ayuntamiento está muy contento con el resultado”, señaló el Consistorio, a través de una nota de prensa. “Es para alegrarse que en el crudo invierno la gente que estaba viviendo en la calle haya tenido cenas, posibilidad de limpiarse la ropa y de dormir gracias a este servicio”, añadió el Ayuntamiento. “En esta época de crisis nos ha parecido importante apoyar a los que más la están padeciendo”, señaló.

De la misma manera, los responsables municipales agradecieron a la Diputación y a los voluntarios de Cáritas y Cruz Roja “haber hecho realidad esta oportunidad” y haber trabajado duro diariamente. “Con la ayuda de todos, esperamos poder ofrecer de nuevo este servicio el año que viene”, adelantó

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