mikel ruiz director de cáritas bizkaia y euskadi
"Por desgracia, a Cáritas la ponen de moda las administraciones públicas"
Deia, , 08-04-2012bilbao. Al director de Cáritas Bizkaia le enerva el mensaje trasladado por la consejera socialista Gemma Zabaleta para justificarse y distraer al personal sobre los recortes. “Es grave que lance la sombra del fraude, de que otros lo hacen mal y por eso pondrá inspecciones; no es real. Lo más indecoroso es asociar pobreza con vagancia. Que una persona en paro y sin prestaciones tenga que avergonzarse públicamente es gravísimo”, critica Mikel Ruiz.
¿Cáritas es una ONG?
Me resisto a que Cáritas sea solo una ONG. Es como el Athletic o el Barça, que son algo más que un club. Es la institución que tiene la Iglesia para atender de manera organizada a las personas atrapadas en situación de pobreza. Ha tenido varias estructuras y ahora está en la Coordinadora de ONG. Cuenta con diversas herramientas de empresas de cooperativas.
¿En tiempos de recesión económica tiene más razón de ser?
Siempre ha tenido razón de ser. Cáritas cumple en 2012 los 55 años. Me gusta decir que es la Iglesia en acción al servicio de los más necesitados,
¿La crisis golpea con más fuerza a los de siempre?
Está afectando al último eslabón de la cadena. La gente que lo estaba pasando mal, ahora lo pasa peor. Los que habían salido de situación de pobreza, vuelven a entrar. Mientras hay directivos de empresas que siguen embolsándose cantidades de dinero obscenas y las administraciones reducen la renta de garantía de ingresos a los necesitados.
¿Cuál es el perfil de la gente que atienden?
Hemos pasado del 70% de inmigrantes irregulares al 50% de extranjeros regularizados, que habían sido apoyados por Cáritas pero que han vuelto al perder el trabajo. Hay otro 50% de personas autóctonas; parejas en paro y sin poder pagar la hipoteca. Otro colectivo es femenino: mujer de 50 años, con cargas familiares sin red social de apoyo, ni familia y con una capacitación profesional baja.
¿Qué cuerpo se le queda cuando amnistían a los defraudadores ricos?
Me queda un sentimiento de indignación. Lo que hay que hacer es combatir el fraude fiscal. Cada uno tendrá que aportar lo que le corresponde. No puede ser que las personas más empobrecidas tengan medidas de actuación más duras. La labor de Cáritas, además de ayudar, es denunciar las causas de la crisis.
¿Cuáles son?
El enriquecimiento ilimitado; es la consecuencia de un sistema social y económico en el cual se permite que millones de personas estén en situaciones infrahumanas, mientras ve con naturalidad el beneficio sin límite de unos pocos. En esta crisis vemos, además, que todos los intentos pretenden reflotar el sistema para volver a la situación anterior.
¿Les hacen caso en sus protestas?
Algunas. Se nos acusa de buenistas, pero mantenemos la llama de la solidaridad, que no es poco. Trabajamos con las administraciones, diciéndoles los efectos que están causando las medidas que toman. No hay ninguna protesta sin aportar una propuesta. Las instituciones más cercanas son las más sensibles.
¿La crisis ha traído más solidaridad?
Los que daban, ahora aportan más. Comparados con otras realidades sí somos solidarios. Si se hiciera un estudio riguroso, se vería que el total de la población vasca que colabora con entidades sociales no irá más allá del 40%, la mitad en Cáritas.
¿Da más quien menos tiene?
Cualitativamente sí. Además, con la crisis, hemos notado un aumento del 50% las donaciones anónimas. Pero me quedo con las aportaciones de gente sencilla que a pesar de tener una pensión pequeña ofrece 10 euros al mes. La solidaridad no consiste en dar aquello que me sobra sino en compartir lo que somos y lo que tenemos, cada uno en función de sus criterios y posibilidades.
¿Imparten justicia o caridad?
Nuestro modelo de acción social busca más la justicia que la caridad. Vamos más a compartir la vida y a caminar junto a las personas que van por los márgenes de la vida; Desde Cáritas intentamos hacerles más soportable el camino y, además, con niveles de dignidad.
(Puede haber caducado)