Solo el 9% de los hogares guipuzcoanos con servicio doméstico regularizan su situación

3.061 empleadores

figuran en el nuevo régimen a 31 de marzo

Se estima que en Gipuzkoa hay 35.000 hogares con algún tipo de asistencia, obligados, por tanto, a darse de alta

Diario de noticias de Gipuzkoa, mikel mujika, 06-04-2012

Donostia. Desde el pasado 1 de enero, todo hogar (empleador) con servicio doméstico está obligado a dar de alta en la Seguridad Social a sus empleados de casa, independientemente de si trabajan una hora semanal o a jornada completa. Esto supone un vuelco radical en la concepción de la contratación en el ámbito doméstico, donde hasta el pasado 31 de diciembre, solo aquellos que tuviesen una persona por más de 20 horas semanales estaban obligados a inscribirla en el antiguo régimen especial de empleados del hogar, creado en 1969 como salida a un colectivo cuyas garantías a nivel de prestaciones son mínimas.

Desde hace poco más de tres meses, esto ya no es así y todo empleador se convierte en una especie de empresa que deberá cotizar a la Seguridad Social por su empleado, en la parte que le corresponda e independientemente si este trabaja para más hogares. Todos deberán declarar su parte y abonar su cuota proporcional a la Tesorería General, a fin de que este colectivo compuesto eminentemente por mujeres – el 95% de las que estaban registradas a 31 de diciembre de 2011 en Gipuzkoa eran mujeres – disponga de más garantías, como prestaciones por accidentes de trabajo, retribuciones mínimas equiparables al Salario Mínimo Interprofesional (SMI), de 641,4 euros, así como otra serie de garantías – aún no se contempla la prestación por desempleo – , más allá de una retribución en B de unos diez euros la hora. Precisamente, el atajar la economía sumergida es uno de los objetivos de esta noma.

Sin embargo, las cifras de afiliación obtenidas en el primer trimestre desde la entrada en vigor del nuevo sistema no invitan al optimismo, lo que está haciendo que el Gobierno se replantee un nuevo retoque de la norma para incentivar que los empleadores que contratan por horas a empleados del hogar se integren en este nuevo sistema y queden regulados. Por el momento, las nuevas altas – no aquellas que vengan del sistema antiguo – contarán con una reducción del 20% en la cuota de la Seguridad Social.

A fecha 31 de marzo, en Gipuzkoa son 3.061 los hogares y 3.332 los trabajadores que se han dado de alta en el nuevo sistema. Pero, ¿son muchos o pocos? Según un estudio realizado el pasado año por el Gobierno Vasco, se calcula que en Gipuzkoa existen unos 35.000 hogares con servicio doméstico de algún tipo, es decir, aproximadamente el 14% del total. Según estos datos, por tanto, ni siquiera un 9% de estos hogares habría cumplido sus nuevos deberes, lo que indica que el servicio doméstico, sobre todo el que se efectúa por horas, sigue ligado a las viejas reglas, entre la economía sumergida y la informal. ¿Por qué?

Según apuntan distintas fuentes, “la responsabilidad y el peso de registrarse como empleador a todos los efectos”, por un lado, y el “temor de los propios empleados a que el mayor coste de la regularización les deje sin trabajo o les reduzca sus ingresos”, son algunos de los temores que finalmente limitan que afloren nuevos afiliados.

Además, surge otra pregunta, ¿por qué muchas personas empleadas en este sector son reacias a darse de alta en un sistema que mejora sus garantías?. “En muchos casos – indica una fuente consultada por este diario – , es porque tienen alguna otra cosa, alguna ayuda pública y en muchos casos, hay detrás una Renta de Garantía de Ingresos (RGI). En otros, apunta, puede ser que el empleador le presione porque le va a salir más caro. Si no, no es normal”.

La cotización se fija en función de las retribuciones percibidas en lugar de por el número de horas trabajadas en la casa, como ocurría hasta ahora y el empleador pagará el 22% de la base de cotización, para ir subiendo de forma progresiva hasta 2019 y llegar al 28,3%, que es el porcentaje establecido en el Régimen General.

captar nuevas altas Se estima que en Gipuzkoa habría unas 30.000 personas empleadas en el sector, en mayor o menor grado (89.500 en toda Euskadi); de ellas, solo 5.443 estaban dadas de alta en el régimen especial al que debían inscribirse obligatoriamente quienes trabajasen al menos 20 horas semanales.

En el nuevo régimen, hasta el 31 de marzo, se han dado de alta 3.332 empleados, lo que supondría el 60% de las 5.443 que estaban inscritos en el antiguo régimen. A la espera de ver la evolución final y teniendo en cuenta que las 5.443 personas registradas tienen de plazo voluntario hasta el 30 de junio para migrar al nuevo sistema, no se puede computar a ciencia cierta el número de nuevas afiliaciones afloradas. A cierre de febrero, sí se recoge que restaban aún 4.000 personas del antiguo régimen por pasarse al nuevo, lo que suponía que casi 1.500 habían hecho el traspaso.

Según datos a nivel estatal, solo el 30% de las empleadas de hogar que cotizaban en el antiguo régimen de la Seguridad Social se han pasado al nuevo régimen que entró en vigor hace tres meses – el resto serán traspasadas automáticamente, si no lo hacen antes, el 30 de junio – , y hasta el momento, las dadas de alta son prácticamente las mismas que antes de la reforma, una 300.000, lo que lleva al Ejecutivo del PP a pensar que esta medida no aflorará mucho empleo sumergido, que era uno de los objetivos, además de dotar de mayores garantías a estos empleados.

En todo caso, el Gobierno se plantea cambiar la norma si las cifras de afiliación no mejoran sustancialmente, tal y como apuntó el secretario de Estado de Seguridad Social, Tomás Burgos, el miércoles pasado en el Telediario de TVE.

Según indicó este responsable de la Seguridad Social, “quizá se haga alguna reforma en el ámbito doméstico en la línea de simplificación de la tramitación, para que no sean los empleadores los que asuman todas las responsabilidades de carácter administrativo”.

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