La comunidad paraguaya en Málaga alza la voz

Diario Sur, PALOMA GOÑI, 01-04-2012

Diputados del Parlamento de Paraguay visitaron Málaga ayer para escuchar las inquietudes de los ciudadanos paraguayos residentes en la ciudad. El encuentro tuvo lugar en la sede de la asociación de paraguayos, en la que se reunieron un centenar de personas. La visita se enmarca dentro de una gira por los países con mayor número de emigrantes paraguayos, tras la modificación de la Constitución para permitir que los expatriados puedan ejercer su derecho a voto por correo.

En la actualidad, en la provincia de Málaga viven entre 5.000 y 6.000 paraguayos, aunque según el cónsul general de Paraguay en Málaga, Pedro Emilio Zulin, en los últimos años se ha observado un notable descenso por la vuelta a su país ante la crisis económica en España.

La presidenta de la asociación de paraguayos en Málaga, Rosa Ferreira, abrió el encuentro resaltando que «existe Paraguay más allá de sus fronteras», a lo que Zulin añadió: «Los paraguayos en el exterior debemos seguir construyendo nuestro país desde donde estemos». «Queremos tener peso en lo que pueda ocurrir en Paraguay para que exista una reinserción exitosa para los que regresan».

El presidente del Parlamento paraguayo, Víctor Bogado, comenzó su discurso pidiendo perdón a sus compatriotas. «Si el Gobierno hubiese hecho bien su tarea, vosotros no estaríais aquí. Pido perdón por el desarraigo, por ese bienestar económico que no encontrasteis en Paraguay, que es un país rico con una población pobre».

Tiempo para las dudas

Durante un par de horas, los ciudadanos paraguayos expusieron sus quejas, reclamaciones, necesidades y propuestas a los diputados, que visitarán en los próximos días a las comunidades paraguayas de Madrid y Barcelona. Una de las principales preocupaciones fue el tiempo de expedición de la renovación del pasaporte, que se demora durante 3 meses, y el reducido plazo para la inscripción en el registro que les permitirá votar en las próximas elecciones de su país. Los paraguayos también pidieron que se convaliden los estudios que hayan realizado en España para poder volver dignamente a su país. «Queremos soluciones, no propuestas», fue el grito generalizado del encuentro.

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