PROTESTA

La última frontera de la revolución

El Mundo, G. C. , 30-03-2012

Las consecuencias de las revueltas árabes transformaron en pocas semanas la turística isla de Lampedusa en un escenario de guerra. La llegada masiva de inmigrantes desde las costas norteafricanas obligó a las autoridades a declarar el «estado de emergencia humanitaria». El pequeño Centro de Identificación y Expulsión de inmigrantes de la isla, habilitado para unas 800 personas, se vio desbordado por completo ante la presencia de decenas de miles de refugiados. Lampedusa era una olla a presión que nadie supo quitar del fuego.

La situación explotó en septiembre, cuando un grupo de indocumentados se manifestó contra las repatriaciones directas. La protesta se tornó violenta y derivó en enfrentamientos entre los inmigrantes , las fuerzas del orden y algunos habitantes de la isla italiana. Los choques dejaron decenas de heridos y los manifestantes llegaron a incendiar su propio centro de acogida, que quedó completamente destruido. Seis meses antes, el entonces primer ministro, Silvio Berlusconi, había visitado la isla y, ante sus habitantes, había prometidoque «en unas 60 horas» Lampedusa estaría «limpia de inmigrantes ».

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