MUNDO
Polémico entierro de Merah en un cementerio musulmán del sur de Francia
Las autoridades de Argel, París y Toulouse tratan de evitar el entierro en sus cementerios por razones de orden público
Diario Vasco, , 30-03-2012Enterrado finalmente ayer en un cementerio musulmán del sur de Francia, Mohamed Merah siguió siendo manzana de discordia después de muerto. Las autoridades argelinas, el Gobierno galo y el Ayuntamiento de Toulouse se enzarzaron todo el día en una polémica por quitarse el muerto de encima, literalmente. Nadie quería responsabilizarse de la inhumación del cadáver del ‘terrorista de la moto’ una semana después de morir acribillado a tiros por la policía. Se teme que la tumba del asesino de siete personas, tres de ellas niños judíos, sea profanada o se convierta en centro de peregrinación.
Los padres argelinos de Merah, nacido hace 23 años en Toulouse, deseaban que su hijo fuera enterrado en Argelia, un país que solo había visitado de manera episódica. Querían que fuera inhumado en Essouagui, en el departamento de Medea, la tierra de sus ancestros. Pero las autoridades locales negaron los permisos correspondientes por «razones de orden público» con la excusa de que no tenía la doble nacionalidad franco-argelina. «El asunto debería haberse tratado en la intimidad familiar, lejos de toda publicidad malsana y fuera de lugar», observó Amar Belani, portavoz de la diplomacia argelina.
Especialistas en cuestiones jurídicas aseguraron que Argel no tenía motivos para prohibir la inhumación en su suelo. Alegan que la nacionalidad argelina de Merah es automática por ser de padre y madre con pasaporte del país norteafricano. Por eso creen que la negativa fue una decisión política contraria al derecho reconocido a todas las familias de repatriar los restos mortales de sus parientes fallecidos en el extranjero.
El portazo oficial fue bien acogido por la opinión pública argelina, harta de que los medios de comunicación franceses insistan constantemente en el origen argelino del autoproclamado activista de Al-Qaida. «Que hagan lo que quieran, como si lo tiran al mar como a Bin Laden, pero que no nos lo envíen a casa», declaró un ciudadano argelino citado por el diario Le Monde.
«Argelia no lanza balones fuera», puntualizó Abdallah Zekri, dignatario de la Gran Mezquita de París y presidente del Observatorio contra la Islamofobia. «Es un ciudadano francés, nacido en Francia y que ha crecido en Francia», argumentó preocupado por la necesidad en el ritual musulmán de enterrar cuanto antes a los muertos.
Decreto a medida
Por la mañana todo estaba preparado para que el entierro se celebrara a las cinco de la tarde en uno de los tres sectores musulmanes del cementerio de Cornebarrieu, a cinco kilómetros de Toulouse. Pero menos de dos horas antes de la ceremonia fúnebre Pierre Cohen, alcalde socialista de la capital regional de Mediodía-Pirineos, hizo saber que no le parecía oportuna. Publicó un decreto de la Alcaldía en el que aplazaba 24 horas las exequias con la esperanza de que el Estado encuentre otro terreno de inhumación.
El presidente Nicolas Sarkozy, candidato conservador a la reelección en el Elíseo, se mostró contrariado por el veto municipal. «Era francés, que sea enterrado y que no se polemice con eso», declaró a la cadena televisiva BFM. Conforme con el planteamiento presidencial, Zekri criticó un posicionamiento «electoralista» del ayuntamiento de izquierdas en plena campaña a menos de un mes de la cita con las urnas.
Finalmente, hacia las siete de la tarde, Merah recibió musulmana sepultura. Una treintena de allegados asistieron al sepelio bajo la vigilancia de un helicóptero de la Policía que montó un cordón de seguridad en torno al camposanto. La funeraria encargada del entierro fue la misma casa de pompas fúnebres que la semana pasada organizó las exequias de los dos militares de confesión musulmana asesinados por ‘el terrorista de la moto’.
(Puede haber caducado)