Los servicios secretos franceses, en entredicho tras los asesinatos de Toulouse

Francia tenía a mohamed Merah en una 'lista negra' que le habría impedido viajar en avión

La oposición denuncia fallos en su seguimiento y el Gobierno insiste en que no había indicios de que pudiera ser peligroso

Diario de noticias de Alava, efe, 24-03-2012

París. La falta de eficacia en el control a que estaba sometido por los servicios secretos franceses el asesino confeso de Toulouse y Montauban, Mohamed Merah, puso ayer en entredicho a la inteligencia gala. El Gobierno trató por todos los medios de justificar su trabajo, que no se libró de las críticas de la oposición.

El primer ministro, François Fillon, insistió en que “no había ningún elemento que permitiera atrapar a Merah” antes de cometer los asesinatos de los últimos días porque la legislación no permite “vigilar de forma permanente sin dictamen judicial a alguien que no ha cometido un delito”.

“Vivimos en un Estado de derecho”, y la Dirección Central de Investigación Interior (DCRI, los servicios secretos) “hizo perfectamente su trabajo” porque lo había identificado al saber que había estado en Afganistán y Pakistán en 2010 y 2011. Asimismo, lo interrogó y lo vigiló para llegar a la conclusión de que no había “ningún indicio” que hiciera pensar que “era un hombre peligroso y que un día pasaría a la acción”.

Este joven francés de origen argelino de 23 años, abatido el jueves por la Policía en su piso de Toulouse donde se había pertrechado, contó a los negociadores durante el cerco que se prolongó más de 32 horas que se había formado en la región fronteriza entre Pakistán y Afganistán con Al Qaeda, que le había encargado atentar en Francia.

Fillon afirmó que “es muy difícil” evaluar la magnitud del problema de los jóvenes que viajan a ciertos países para su adoctrinamiento y entrenamiento terrorista “porque hay miles de personas que hacen desplazamientos a esas regiones por motivos religiosos”.

En cualquier caso, reveló que Merah figuraba en una lista francesa como la del FBI estadounidense, en la que había sido incluido en 2010 para impedir, en tanto que presunto terrorista, que pudiera tomar un vuelo con origen o destino en EEUU. Fillon respondía así al candidato socialista a las presidenciales, Franois Hollande, que el jueves habló de un “fallo” en el seguimiento de Merah, y pidió mayor control de los desplazamientos a países sensibles como Pakistán o Afganistán.

La candidata ecologista, Eva Joly, denunció “un problema de eficacia” en el seguimiento de Merah, al que “conocían los servicios secretos” y a quien “se le podría haber detenido” antes de estas matanzas.

El responsable de la DCRI, Bernard Squarcini, consideró que sus servicios habían trabajado correctamente y que si no se pudo sospechar la peligrosidad real de este hombre es porque “tenía una doble cara”.

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