MUNDO
El 'terrorista de la moto' atemoriza a Francia
Asesinó ayer a tres niños y un docente en un colegio judío de Toulouse tras haber abatido a tres militares de origen magrebí la semana pasada. Más de doscientos policías de élite se han lanzado a la búsqueda de un lobo solitario de enorme sangre fría y habituado a las armas
Diario Vasco, , 20-03-2012Un motorista asesino aterroriza Francia. En nueve días ha matado a siete personas en la región de Toulouse. La semana pasada acabó con la vida de tres militares franceses de origen magrebí en dos emboscadas. Ayer asesinó en una escuela judía a tres niños y un profesor que tenían la doble nacionalidad franco-israelí. El primer atentado mortal de carácter antisemita perpetrado en Francia desde 1982 conmocionó al país. La matanza disparó las alarmas ante el ‘terrorista de la moto’ ya que en los tres ataques se usó la misma pistola.
Eran las ocho de la mañana, hora de entrada a clase. Padres y alumnos acudían al colegio-liceo judío Ozar Hatorah, un centro confesional en el que están escolarizados 200 niños situado en un barrio residencial de Toulouse. De repente, un motorista irrumpió en el lugar y abrió fuego contra pequeños y adultos. Incluso entró, siempre con el casco puesto, en el interior del establecimiento en persecución de sus víctimas para atraparlas y descerrajarles un balazo en la cabeza.
En las grabaciones de las cámaras de videovigilancia se le ve agarrar a una niña por el pelo y rematarla en el suelo. Tras perpetrar la masacre, montó en la motocicleta que había dejado en el exterior y se dio a la fuga a toda velocidad.
Las víctimas son un profesor de hebreo de 30 años, sus dos hijos de 3 y 6 años, además de una chiquilla de 10, hija del director del centro educativo, que murió en brazos de su padre tras un intento infructuoso de reanimación. Un adolescente de 17 años, que oficiaba de vigilante, resultó herido de extrema gravedad y se teme por su vida.
El agresor empleó dos armas. Los primeros disparos los efectuó con una pistola del calibre 9 milímetros hasta que se le encasquilló. Entonces echó mano a la segunda, del 11.43, un grueso calibre que firmó días atrás los asesinatos de tres paracaidistas.
El primero, Imad Ibn Ziaten, de 30 años y oriundo de Marruecos, apareció con un balazo en la cabeza el domingo, día 11, en Toulouse. Se había citado con alguien para venderle una Suzuki-650 y vestía de civil. Pero en el anuncio que había puesto en Internet explicaba que la moto estaba casi nueva pues era militar y pasaba mucho tiempo en el extranjero. Testigos alertados por las detonaciones vieron a un motorista alejarse en una Yamaha de gran cilindrada. Cuatro días después, el pasado jueves, tres paracaidistas fueron tiroteados en un cajero automático junto a su cuartel en la localidad vecina de Montauban. Abel Chennouf, de 24 años, y Mohamed Legouad, de 26, ambos de origen magrebí, fallecieron en el acto. Loic Liber, un caribeño de piel oscura y 28 años, lucha aún contra la muerte en un hospital de Toulouse. Se recogieron trece casquillos y un cargador limpios, sin ninguna huella. El agresor, que remató a una de sus víctimas en el suelo, se alejó a lomos de una Yamaha T-Max, un modelo reciente.
Los servicios judiciales y policiales de la lucha antiterrorista se hicieron cargo de los tres ataques. Una fuente judicial explicó que los hechos habían sido calificados de terrorismo porque crean un clima de intimidación y terror a la población.
Enemigo público
Más de 200 investigadores de los cuerpos de élite de la Policía Judicial tratan de dar con el paradero del enemigo público número uno de Francia. Barajan la hipótesis, confirmada anoche por el presidente Sarkozy, de vérselas con un terrorista que actúa por su cuenta, un lobo solitario de enorme sangre fría, acostumbrado al manejo de armas y que respeta el mismo modo de operar, metódico y cauteloso. No descartan el perfil de un antiguo militar de tendencias neonazis dispuesto a morir matando. Investigan a tres soldados del regimiento de Montauban que en 2008 fueron expulsados del Ejército de Tierra tras haber reconocido que se habían fotografiado haciendo el saludo nazi ante una bandera con la esvástica.
La incógnita es el móvil del asesino en serie. Los regimientos en los que están enrolados los militares tiroteados participan en misiones en Afganistán, pero solo una de las víctimas estuvo destinada allí. El ataque a la escuela judía confirma el perfil racista de un criminal que selecciona a los objetivos por sus orígenes o creencias. La coincidencia con la conmemoración estos días del cincuentenario de los acuerdos de Evian, que pusieron término a la guerra de Argelia, ofrece otra pista a la investigación.
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