El testimonio de los protegidos y las contradicciones, pilar de la acusación
dos
testigos contactaron con la policía cuando no habían trascendido datos del crimen, según la fiscal
Diario de Noticias, , 17-01-2012pamplona. Tanto el interrogatorio de la fiscal como el de las acusaciones particular y popular incidieron en los testimonios que previsiblemente se escucharán hoy en la sala por parte de tres testigos protegidos y en las contradicciones de los acusados desde la instrucción hasta ayer. Uno de los testigos sitúa a los tres argelinos en el paseo del Queiles la noche del crimen y otro (al que se denomina Prometeo) escuchó cómo Guelta, Houcine y Kamla comentaban en la casa de la calle San Clemente, horas después del asesinato, lo que habían hecho. Según la fiscal, Prometeo y otro testigo contactaron voluntariamente con Policía Foral y Nacional, respectivamente, para aportar su testimonio, cuando todavía no se conocían datos de lo ocurrido públicamente a través de la prensa y “sólo había trascendido el hallazgo de un cuerpo”.
En cuanto al tercer protegido, afirma que vio a Javier sentado en un banco, junto a los acusados, y que “percibió que algo raro estaba pasando”. A esta línea, tanto la fiscal como las acusaciones particular y popular añaden las contradicciones de Mourad Kamla en el proceso. Así, recordaron que el 10 de mayo de 2010, Kamla decidió cambiar su primera declaración, la que efectuó cuando fue detenido.
En la segunda, ya en prisión en Nanclares de Oca, dijo que la noche del crimen había pasado por el paseo del Queiles y vio a Abdelkader Guelta y Khalid Houcini con un joven en un banco.
Dos meses después, en junio de 2010, en el transcurso de la reconstrucción de los hechos volvió a reiterar esta versión. Sin embargo, ayer negó estas afirmaciones y las achacó al consejo de un Imán que había ido a la cárcel a visitarlo y le había recomendado negarlo todo para obtener una reducción de condena y papeles para regularizar su situación en España.
prueba de cargo El planteamiento de los abogados defensores en las alegaciones giró hizo hincapié en los tres casos en la presunción de inocencia. La defensa de Guelta consideró que no existe “prueba de cargo contundente” para la acusación de homicidio y aludió a las pruebas periciales, tachándolas de inconsistentes. El abogado de Houcine, por su parte, intentó descartar el móvil del robo porque cuando se encontró el cuerpo de Javier Martínez Llort, éste conservaba la cartera y un reloj de marca. Adelantó que el informe forense no muestra heridas que demuestren que su defendido propinó un cabezazo a la víctima.
(Puede haber caducado)