«Nos han echado sin una explicación»

El Correo, FRANCISCO GÓNGORA, 09-01-2012

«Personal y laboralmente es un golpe. Pero lo preocupante es la deriva, la nueva senda de exclusión a los inmigrantes que supone el cierre del centro de acogida Norabide», asegura Filomena Abrantes, presidenta de la Asociación Afroamericana de Álava y veterana activista que lleva más de nueve años realizando tareas en este servicio municipal de acogida a extranjeros.

Abrantes valora así la decisión del Gabinete Maroto de prescindir de los servicios de mediación – social intercultural – , que realizaba esta asociación , y de la asesoría jurídica, encargada al Comité de Ayuda al Refugiado, que se prestaban en Norabide. Este centro, ubicado en Adriano VI, es atendido exclusivamente desde el 1 de enero por técnicos del Ayuntamiento de Vitoria.

Filomena Abrantes lamenta que no haya habido una notificación directa del gobierno local. «Nos han echado a la calle sin ninguna explicación. El aviso de la anulación del convenio vino de los servicios técnicos». El asunto se trató a final de año en una comisión y enfrentó a PNV y PP. El grupo municipal jeltzale denunció la política de inmigración del Ejecutivo popular, gracias a la cual «Vitoria ha dejado de ser pionera en la atención a estas personas, a las que ahora se les recortan derechos».

La concejala peneuvista Nerea Melgosa desveló, además, el cierre de la Casa de los Pueblos del parque de El Norte. Los portavoces del Gabinete Maroto restaron entonces importancia a las críticas. «No hay ningún ataque ni tampoco un desprecio a estos ciudadanos. En el primer caso evitamos duplicidades y en el segundo se acababa el contrato», zanjaron.

A pesar de estas explicaciones, el PNV lamentó que el centro Norabide, creado hace 11 años, ofrecía, entre otros, servicios de intermediación social intercultural, asistencia jurídica, apoyo psicológico, alfabetización y también de traducción e interpretación. Los dos primeros han desaparecido, lo que a juicio de Melgosa supone «el cierre en la práctica» de la instalación.

La edil también criticó que el PP «ha pedido las llaves» de la Casa de los Pueblos del parque de El Norte a la Federación Coordinadora de Inmigrantes y Refugiados de Álava (Kira), que agrupa a quince asociaciones de diferentes países. «Les han enviado una carta diciéndoles que se tienen que ir el 31 de diciembre», dijo pocos días antes.

Ahorro de 68.000 euros

Portavoces del PP replicaron que los servicios cerrados en Norabide «ya los presta el Gobierno vasco», de modo que Vitoria se ahorrará ese dinero, unos 68.000 euros. En el caso de la Casa de los Pueblos, «el contrato se acababa y se lo hemos recordado. No hay más misterio».

Habrá ahorro, pero los extranjeros que lleguen a Vitoria se van a quedar sin una referencia obligada, «porque por las oficinas han pasado casi todos. Al principio se daba información de los derechos y de los centros donde podían acudir, la escolarización de los niños, la tarjeta sanitaria… Pero fue derivando en orientar sobre cursos, buscar viviendas, aprender castellano, hacer currículos. Todo lo que necesita alguien que llega por primera vez a la ciudad para integrarse», afirma Abrantes.

Norabide, según la Asociación Afroamericana de Álava, ha actuado como un puente entre el recién llegado y la administración. «Es necesario acercar esas dos orillas», señala su presidente. La ONG seguirá ayudando desde su local de la calle Alboka «en la medida en que se pueda». Este colectivo gestiona también otros recursos de acogida como Casa Vitoria.

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