Condenado por amenazar de muerte, agredir y robar a 4 menores en Donostia

El agresor les golpeó porque sólo tenían dos teléfonos móviles, siete euros y tabaco

Diario Vasco, EFE | SAN SEBASTIÁN., 27-12-2011

Un ciudadano marroquí ha sido condenado a tres años de cárcel por amenazar, agredir y robar a cuatro menores, a uno de los cuales llegó a meterle los dedos en los ojos para que le entregara los objetos de valor que portaba.

Según la sentencia del caso, los hechos ocurrieron entre las 1:15 y las 2:15 horas del pasado 1 de noviembre, cuando los cuatro menores se encontraban charlando en la Plaza Teresa de Calcuta de la capital guipuzcoana y se les acercó el acusado, quien «exhibió un bolígrafo de manera agresiva y les exigió que le entregaran sus teléfonos móviles y todo el dinero que llevaran».

El procesado les aseguró que, de lo contrario, les iba a romper los dedos con una piedra, además de pincharles con el bolígrafo y aplastarles la cabeza contra el suelo. Además, les advirtió de que conocía sus caras y que si escapaban y se lo contaban a alguien les encontraría y los mataría. Ante estas amenazas, las víctimas le entregaron dos teléfonos móviles, un gorro, siete euros y un paquete de tabaco, pero el procesado se enfadó por su «escaso valor» y golpeó a uno de los muchachos con la mano abierta, le agarró del labio y le pegó un tortazo.

A continuación, agredió a un segundo menor, al que le metió los dedos en los ojos, tras lo que llevó al grupo a una zona más apartada, bajo los arcos del viaducto del tren, al tiempo que cogía varias piedras y les advertía de que les iba a golpear con ellas en la cabeza.

Posteriormente, les exigió que llamaran a sus padres para pedirles 200 euros «para salir de fiesta» y les aseguró que, de negarse, «volverían a casa con la cara rajada». Los menores telefonearon entonces a sus progenitores para pedirles las cantidades, si bien los padres alertaron a la Policía, que detuvo al imputado y devolvió sus pertenencias a los chicos. Durante el juicio por estos hechos, el acusado se mostró conforme con la pena que solicitó la Fiscalía, por lo que ahora ha sido condenado a tres años de reclusión por un delito de robo con violencia e intimidación.

Estafa en Pamplona

Por otra parte, la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Pamplona ha condenado a un hombre a dos años y cinco meses de prisión por estafar a varios inmigrantes haciéndose pasar por miembro de Cruz Roja Internacional. El acusado, T.J.P.I., contactó en junio de 2010 en un bar con un hombre de nacionalidad ecuatoriana y, simulando ser miembros de Cruz Roja, ser ofreció a realizar los trámites para que su esposa pudiera venir a España, para lo que aceptó un pago de 400 euros. En julio cobró otros 350 euros del responsable de una tienda de la calle Sancho el Fuerte para que esta persona pudiera traer a sus padres desde China, y recibió otros 3.580 euros de la esposa del encargado de un club ubicado en Oricain para que la mujer pudiera traer a España desde Colombia a su padre y tres primas. Sin embargo, el acusado, con otras ocho sentencias anteriores por estafa, no realizó trámite alguno para traer a España a los familiares de estas personas.

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