El asesino de Florencia, un escritor vinculado a la extrema derecha
Gianluca Casseri, de 50 años, trabaja como editor y es autor de un libro de género fantástico titulado «Las claves del caos»
ABC, , 14-12-2011Llegó a la Plaza de Dalmacia montado en un Volkswagen, vio a dos senegaleses que trabajaban en uno de los puestos del mercado y los mató tras dispararlos con su Magnum 357. Poco después, en un tiroteo con la policía, se suicidó.
Gianluca Casseri, de 50 años, es un italiano vinculado a Casapound Italia, un grupo ultraderechista fundado en 2007. Las informaciones publicadas por los medios italianos apuntan a que no era un militante, sino un simpatizante del grupo definido como «fascistas de izquierdas».
Casapound Italia emitió ayer un comunicado en el que dejaba claro que no era un militante de la organización, pese a que sí había acudido en ocasines a su sede. «No tenemos razón para ocultar que asistió a veces a nuestra sede. Hoy ha ocurrido una tremenda tragedia», señala el comunicado.
«Nos había hablado de su libro “Las claves del caos”, pero pronto supimos que era una persona muy cerrada que no daba confianza», confirma el portavoz Lorenzo Berti a «La Repubblica».
Casseri era escritor y trabajaba como editor para la revista «La Soglia», dedicada al género de la fantasía en los cómics y el cine, abordando personajes como Drácula, Conan o Flash Gordon.
Hasta ayer, se encontraba disponible en la web «Ideodromo» de Casapoun un escrito en el que abordaba la biografía del teórico del neofascismo Romualdi, muerto en los años 70. Según la televisión estatal RAI, Casseri era un viejo conocido de la policía por haber participado en manifestaciones racistas.
El suceso ha conmocionado Italia. En un comunicado, el presidente Giorgio Napolitano condenó el «bárbaro asesinato de dos trabajadorse extranjeros» y denunció «la ciega explosión de odio». Llamó además a la sociedad a «combatir de raíz toda forma de intolerancia y reafirmar la tradición de apertura y la solidaridad» de Italia.
Por su parte, el alcalde de Florencia, Matteo Renzi, describió a Casseri como un «loco y racista». Tras los asesinatos, inmigrantes senegaleses marcharon de forma espontánea por el centro de la ciudad al grito de «Senegal, Senegal». Muchos de estos inmigrantes trabajan como vendedores de bufandas, carteras, cinturones o bolsos en los lugares turísticos.
Entretanto, Roma ha anunciado la detención de cinco personas relacionadas con la extrema derecha, acusadas de apología del fascismo e incitación al odio racial y étnico.
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