VIGO
El bebé sobre el que se desplomó un balcón hace 3 años solo ha recibido 4.000 euros
La Voz de Galicia, , 11-12-2011El auto señala a 11 imputados por falta de imprudencia con resultado de lesiones.
El auto señala a 11 imputados por falta de imprudencia con resultado de lesiones.
Tres años después de la caída de un balcón de 350 kilos sobre un bebé de Vigo de tres meses de edad, la familia sigue pendiente del juicio contra los responsables del accidente, porque una aseguradora ha recurrido ante la Audiencia Provincial el auto del juzgado de instrucción número 2 sobre su supuesta responsabilidad. El auto señala a 11 imputados por falta de imprudencia con resultado de lesiones.
Hasta el momento, los inmigrantes bolivianos Miriam e Israel, padres del bebé, únicamente han recibido 4.000 euros que fueron consignados por otras aseguradoras para cubrir las necesidades de la pequeña. La indemnización definitiva no se impondrá hasta que se celebre el juicio. El seguro de Vicalfri intenta eludir el pago manifestando que la póliza de responsabilidad civil no cubría los trabajos que realizaba en ese momento la empresa subcontratada por Gedemón para la colocación del alumbrado navideño.
Gastos sanitarios
Los cuatro mil euros consignados son escasos para los gastos sanitarios que genera la niña. El Complejo Hospitalario de Vigo, poco después del accidente, envió una factura a los padres notificándoles que los gastos médicos generados por su hija ascendían a 21.000 euros. Además, los dos jóvenes progenitores perdieron su trabajo y estuvieron a punto de ser expulsados del país. La intercesión del gobierno municipal de Vigo hizo que no los extraditasen.
La pequeña sufre graves secuelas por el accidente y padece hemiparesia y sordera. Este diagnóstico del médico forense es provisional, ya que el verdadero alcance de las secuelas no se podrá determinar con exactitud hasta que la niña cumpla cinco años, según fuentes jurídicas.
El suceso se produjo el 3 de diciembre del año 2008 en la calle del Príncipe. La caída de metro y medio de balaustrada en la sede de Banesto ocurrió cuando los operarios tensaron el cable que unía la decoración con el balcón. En la obra estaban trabajando operarios de la empresa Vicalfri y de Gedemón, adjudicataria de los trabajos por un contrato del Concello de Vigo. En el momento del suceso, el cochecito del bebé era empujado por su cuidadora, que solo sufrió unos rasguños en un brazo, pero que tuvo que ser ingresada en urgencias por una crisis de ansiedad. Los desprendimientos golpearon de lado el cochecito, que tenía la capota puesta. Esa protección evitó que las piedras cayeran de lleno sobre la cabeza del bebé.
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