Condenan a dos menores por agredir a cuatro senegaleses en un polígono de Lantarón

El Correo, S. ECHEAZARRA, 01-12-2011

Les amenazaron, rajaron las ruedas de su coche para impedir su huida y les golpearon con bates de béisbol. Dos de los seis jóvenes que participaron en la paliza que propinaron a cuatro senegaleses en un polígono industrial de la localidad alavesa de Lantarón se sentaron ayer en el banquillo de los acusados en una vista celebrada en el juzgado de menores número 1 de Vitoria. Las partes se conformaron con las penas solicitadas por el Ministerio Fiscal para los agresores, imputados por un delito de lesiones y otro de omisión del deber de socorro. Uno de ellos fue condenado a 6 meses de tareas socieoeducativas, y el otro a 80 horas de trabajos para la comunidad.

En cuanto al resto de los presuntos autores de la paliza, mayores de edad, el magistrado que instruye el caso había decidido tramitarlo como una falta, pero tras el recurso presentado por la Fiscalía, la Audiencia Provincial decidirá si se juzga con esa tipificación penal o como un delito. Este último supuesto podría entrañar penas de cárcel para los acusados.

El incidente ocurrió en julio de 2010 en una fábrica en la que trabajaban los senegaleses, vecinos de Miranda de Ebro. La trifulca acabó con los cuatro inmigrantes heridos, uno de ellos hospitalizado con un traumatismo cranoencefálico. Todo empezó durante el almuerzo. El joven operario J.S., de 21 años, y que fue el supuesto cabecilla del ataque, intentó ocupar la silla donde descansaba uno de los africanos. Trató de obligarle a comer fuera, en la calle. Éste se negó y J.S. pegó una patada en la mesa y tiró un café entre gritos «de tinte racista», como apuntaron testigos.

Despido y amenazas

La dirección de la empresa, Curvados Quintín, despidió al joven y a su padre, que trabajaba con él. «¡Voy a matar a esos negros!», fue la reacción del joven excompañero de trabajo de las víctimas, a quienes responsabilizó de su despido. «¡Mañana os vais a enterar!», les amenazó. Regresó al polígono por la tarde, con más jóvenes, que rajaron las ruedas del coche de los africanos y esperaron a que abandonaran el pabellón. Repartidos en tres turismos, intentando atropellarles. Después se bajaron y les golpearon con bates de béisbol. Uno de ellos sufrió heridas en la cabeza y fue hospitalizado.

Tras investigar los hechos, la Ertzaintza arrestó a seis jóvenes de 17 a 21 años, entre ellos una chica. También localizó dos bates utilizados en la agresión. El incidente generó una ola de preocupación, que forzó al Gabinete Patxi López a personarse como acusación particular contra los atacantes, con el objeto de lanzar un mensaje contra el racismo.

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