Alemania creará un censo de neonazis peligrosos

Con 100 agentes infiltrados en la extrema derecha, no hay datos

El Mundo, ROSALÍA SÁNCHEZ , 18-11-2011

Alemania busca la forma de reconocer a las víctimas de los recientes crímenes nazis y el presidente del país, Christian Wulff, formuló ayer una invitación oficial a los familiares de las víctimas de los 10 asesinatos cometidos por la banda del Döner para que acudan al Palacio de Bellevue, sede de la Jefatura de Estado, y reciban allí el justo homenaje. «No podemos quedarnos mudos ante los parientes de los difuntos y no debemos permitir ni siquiera las difamaciones generales, pues son el caldo de cultivo para la violencia», dijo.

El Ministerio de Interior, en una desesperada búsqueda de medidas con las que tapar la serie de errores policiales que han permitido los crímenes, ha ideado la creación de un censo centralizado que recoja todos los datos sobre los neonazis considerados peligrosos. El ministro del Interior, Hans-Peter Friedrich, quiere poner en marcha la construcción de un fichero especializado con «datos sobre extremistas de derecha y sobre la violencia de extrema derecha», alimentado por la policía y los servicios de Inteligencia a partir del año próximo.

Resulta sorprendente que las fuerzas del orden alemanas no hayan compilado hasta ahora los datos de que disponen sobre elementos peligrosos de la extrema derecha, sobre todo teniendo en cuenta que, según ha confirmado la Oficina de Protección Constitucional, hay más de 100 agentes de los servicios secretos infiltrados en sus filas.

A pesar de esa densidad de fuentes directas, las autoridades alemanas desconocían por completo la actividad de esta banda, que además de los 10 asesinatos de los que se jactaba en sus vídeos de propaganda ha perpetrado durante 13 años multitud de agresiones a extranjeros por todo el territorio alemán.

Se sospecha que actuaban a modo de matones a domicilio que, advertidos de presencias incómodas de extranjeros por elementos simpatizantes de la extrema derecha, acudían en su caravana para atacar a las víctimas.

Uno de los casos que la policía trata de relacionar es el incendio que tuvo lugar en 2008 en Ludwigshafen, en un hogar de acogida para inmigrantes en el que murieron nueve mujeres y niños y que nunca pudo ser resuelto. También se están comparando los datos genéticos de los miembros de la célula nazi recién descubierta con los que aparecieron ante la casa del jefe de policía de Passau, Alois Mannichl, que fue atracado en diciembre de 2008 por unos desconocidos al grito de «¡Saludos de la Resistencia Nacional!».

Mientras las asociaciones islámicas alemanas piden un «gesto enérgico» del Gobierno para poner freno a este tipo de violencia, hay expertos alemanes que tratan de quitar hierro al asunto, como Hans-Gerd Jaschke, que afirma que «se trata de sociópatas o personas que vuelcan su odio en actos violentos con la excusa nazi como cualquier otra».

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)