La novia del asesino de Villalba le denunció hace meses por malos tratos
El juez sobreseyó el caso y ambos seguían juntos cuando el colombiano mató a la adolescente
ABC, , 18-11-2011La actual pareja de Joaquín Emilio, el colombiano de 22 años acusado de matar a la menor de Collado Villalba (Madrid) y arrojar su cuerpo en una cantera abandonada, le denunció por malos tratos. Según ha podido saber ABC, la chica le acusó formalmente a principios de este año; sin embargo, la denuncia fue sobreseída. Por ello, no le constaban antecedentes en el momento de su detención, el miércoles por la mañana. Es más, la joven que le denunció seguía conviviendo con él en la finca donde trabajaban: él cuidaba los caballos del jefe de una conocida productora de televisión y ella a la madre anciana de éste.
En cuanto a la víctima, Avellaneda Núñez, dominicana de 17 años, los investigadores sostienen que no mantuvo ninguna relación amorosa ni formal con el sospechoso. Eso sí, a Joaquín le gustaba Avellaneda y acudió al bar de su familia, en Collado Villalba, a las siete de la tarde del viernes. Le habían visto allí tres meses antes, en la inauguración del local. Se citó con ella a la salida del negocio a primera hora de la madrugada del sábado. La chica solo dijo que saldría un momento a hablar por el móvil y que regresaría luego a casa.
Pero al final subió al coche de su verdugo de manera voluntaria y juntos se encaminaron a una cantera abandonada, en el vecino municipio de Collado Mediano. Lo que ocurrió entonces en la finca, cercana a en la que trabajaba Joaquín Emilio, son sospechas. La chica no debió de avenirse a sus pretensiones (no le hacía caso al joven, que quería tener una relación con ella) y él la golpeó varias veces en la cabeza con piedras.
Ni alcohol ni violación
La Guardia Civil ha entrevistado a 40 personas para aclarar qué es lo que le pudo ocurrir a Avellaneda. Sus amigas hablaron de Joaquín y de que le habían visto en la zona a la hora en que desapareció la chica. El martes por la noche, los investigadores le tomaron declaración, aparentemente como uno más, pero incurrió en contradicciones con respecto al testimonio de las amigas. Le dejaron irse a casa, pero le pusieron vigilancia toda la noche. Sabían que era él, pero había que recabar pruebas concluyentes. Le citaron al día siguiente por la mañana. Y se derrumbó. Reconoció los hechos y se lo contó a su pareja actual, con la que convivía. Le interrogaron sobre si había bebido alcohol o consumido drogas la noche de autos, y contestó que no.
La inspección ocular del cadáver no reveló señales de lucha, ni ropa rota. Tampoco rastros de agresión sexual, por lo que la Guardia Civil acusa a Joaquín de un delito de homicidio, y está previsto que mañana pase a disposición judicial.
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