Bilbao rescata la «guerra al navajero»

«Un señor no puede ir con un cuchillo de 17 centímetros por la calle», dice Azkuna

El Mundo, , 16-11-2011

N. ORTIZ / I. RIOJA / Bilbao
El asesinato de un profesor jubilado
en Santutxu ha hecho resurgir
la «guerra al navajero» en Bilbao.
«Prevenir esto es imposible
pero yo sigo con la guerra al navajero
y he pedido a la Ertzaintza
y a la Policía Municipal que persistan.
Un señor no puede ir con
un cuchillo de 17 centímetros por
la calle […]. Vamos a perseguir al
delincuente, esté cuerdo o loco,
porque cuanto más prevención
haya, menos ocurrirán los hechos
», proclamó ayer el alcalde
de la villa, Iñaki Azkuna, tras la
concentración de repulsa por el
crimen del lunes, que se cerró
con los aplausos de las decenas
de asistentes.
El primer edil de Bilbao ya recurrió
a la tolerancia cero a principios
de 2007 tras una oleada de
ataques en la ciudad. Un chico
ecuatoriano murió en noviembre
de 2006 a las puertas de una discoteca
por heridas de arma blanca;
un mes después un taxista fue
acuchillado y, finalmente, en Año
Nuevo de 2007, una reyerta entre
dos magrebíes acabó en un baño
de sangre. «Sospechoso que se
vea, identificación al canto. Y cacheo
también. No es de recibo
que los navajeros pululen por la
ciudad como si fueran los pasillos
de su casa», declaró entonces
el alcalde ante la preocupación
ciudadana por la proliferación de
armas blancas.
Esos temores reaparecieron
tras los sucesos del lunes por la
mañana. Un ciudadano iraní,
B.A.K, con las «facultades mentales
perturbadas» según el parte
oficial de la Ertzaintza, asestó varias
cuchilladas a todo aquel que
se interpuso en su
camino en el entorno
de la boca de metro
de Zabalbide, en
el populoso barrio
de Santutxu. Falleció
Kepa Mallea, de
65 años, en el interior
de un bar y resultaron
heridas
otras seis personas.
Tres de ellas continuaban
graves ayer
a última hora de la
tarde, según informó
Radio Euskadi.
Azkuna y el consejero
de Interior,
Rodolfo Ares, coincidieron
en señalar
que la colaboración
ciudadana de los vecinos
impidió que la tragedia fuese
de mayores consecuencias.
«[El comportamiento de la gente]
Ha permitido que no hubiera daños
irreparables mayores y que
no hubiera más gente herida»,
afirmó Ares.
La investigación de los hechos,
que corre a cargo de la comisaría
de Bilbao, sigue abierta. Según ha
podido saber este periódico, el acusado
pasará hoy a disposición judicial
para que se le tome una primera
declaración sobre lo ocurrido. No
es probable que la Ertzaintza interrogue
en dependencias policiales a
B.A.K. dado su estado mental.
El detenido fue sometido el
mismo lunes a una exhaustiva
evaluación psiquiátrica en Basurto,
aunque los resultados del examen
médico no han trascendido.
Será el juez Urko Jiménez Ortiz
de Zárate, titular del Juzgado de
Instrucción número 7 de Bilbao,
quien, con esos datos en la mano,
tome declaración a B.A.K.
Hasta ese momento, la Policía
continuará recabando el testimonio
de los testigos del suceso, labor
que se pretende completar
con absoluta discreción. Se ha solicitado
también al Cuerpo Nacional
de Policía que determine si el
acusado tenía antecedentes, aunque
Ares ya adelantó ayer que
«no tiene antecedentes policiales
graves». Al parecer, se limitarían
a algunos conflictos menores.
Sí se ha conocido que B.A. K.,
de 31 años. Era un artista que residía
en Barakaldo. Serigrafía camisetas
que exponía en Internet

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