Un extremismo subestimado

El Mundo, R. S. BERLÍN ESPECIAL PARA EL MUNDO , 16-11-2011

Alemania tiende a subestimar el peligro de la ultraderecha, cuyos crímenes han causado la muerte de más de 150 personas desde la reunificación, según la iniciativa ‘Gesicht Zeigen’ (Plantar Cara), que preside el ex portavoz del Gobierno Uwe-Karsten Heye.

«Imagínese el debate público que habría si tuviésemos ese número de muertos por la gripe A», compara Heye, que destaca que «especialmente los jóvenes que aún no votan tienden a ver la extrema derecha como un partido protesta, por lo que en el futuro desaparecerá la reserva del electorado ante partidos como el NPD».

Atendiendo a las denuncias, según la Oficina Federal de Investigaciones Criminales (BKA), cada año se producen unas 20.000 agresiones con motivación xenófoba o neonazi, lo que supone que cada 26 minutos tiene lugar un delito o un ataque violento a manos de un miembro de la extrema derecha en algún rincón de la geografía alemana.

El número de neonazis militantes y dispuestos a la violencia aumentó en 2010 y alcanza ya las 5.600 personas. Se calcula que el extremismo de derechas reúne a unas 25.000 personas y el NPD, partido que agrupa este tipo de voto, suma 6.600 afiliados.

«Los más peligrosos, sin embargo, no son los militantes políticos, sino las alrededor de 1.000 personas que acuden habitualmente a manifestaciones de extrema derecha con actitud violenta y que trasladan después esa actitud a ataques callejeros en centros urbanos, según Heinz Fromm, presidente de la Oficina Federal para la Defensa de la Constitución, los servicios secretos de Interior.

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