El presunto asesino de Mazarrón llevaba un maletín lleno de dinero

La Verdad, R. FERNÁNDEZ/R. HERNÁNDEZ, 16-11-2011

Ángela González, viuda de Manuel Vicente Aguilar, con una foto del fallecido. :: NACHO GONZÁLEZ/AGM

Los misterios siguen superando a las certezas en el asunto del asesinato en Mazarrón del ecuatoriano Manuel Vicente Aguilar, de 32 años, abatido de un disparo en el pecho en la noche del domingo, y del asesinato frustrado de un chico de 16 años, que recibió un tiro en la cabeza minutos después. La principal incógnita radica en determinar si la agresión mortal a Manuel Vicente Aguilar fue un acto premeditado por parte del sospechoso, un preso de unos 40 años fugado de una cárcel catalana, o si se trató de una acción irreflexiva o, incluso, de un acto de locura.

En ese empeño de conocer el móvil del asesinato se han volcado los agentes de la Policía Judicial de la Guardia Civil, que están agotando el periodo máximo de 72 horas de detención para tratar de obtener el mayor volumen de datos, antes de poner al sospechoso a disposición del juez de guardia de Totana. Algo que parece que ocurrirá esta mañana.

Sí resulta más evidente que el presunto homicida no tenía ninguna cuenta pendiente con el joven de 16 años que recibió el disparo en la cabeza y que ayer seguía en estado crítico en la UCI del hospital Virgen de la Arrixaca de Murcia. Todo apunta a que el chico se cruzó con el delincuente cuando éste trataba de huir y que eso desencadenó el ataque.

Aunque la investigación ha sido declarada secreta por parte del juez de Totana que instruirá el sumario, ayer se conoció que el sospechoso es un hombre con antecedentes penales por atracos – robos con violencia e intimidación – , quien se fugó de una prisión catalana aprovechando un permiso. Por esa razón estaba reclamado por la justicia. También se desconoce por el momento quién era la mujer rubia con la que llegó a un hotel de Mazarrón el domingo por la noche, apenas cuatro horas antes de matar a tiros al ciudadano ecuatoriano. La Guardia Civil trata de dar con su paradero para interrogarla.

Los datos que han trascendido indican que la pareja se registró hacia las siete y media de la tarde, se alojaron en la habitación 204, pidieron un zumo y una coca – cola y luego el varón abandonó el hotel hacia las nueve y media de la noche. Parece que la mujer se quedó por las inmediaciones del establecimiento, mientras el sospechoso se tomaba unas cervezas en un bar cercano a la avenida de la Constitución. Fue en esa calle, poco antes de las once de la noche, cuando mató de un disparo en el pecho a Manuel Vicente Aguilar. Unos minutos más tarde disparó al adolescente, que estaba paseando a su perro.

El sospechoso fue arrestado poco después en la zona. Aunque se había deshecho del arma, ésta fue hallada con posterioridad en el cerro del Molinete. Cuando los guardias civiles registraron la habitación del hotel hallaron un maletín con gran cantidad de dinero en metálico, una bolsa con munición y varios pasaportes falsificados.

Fue el delegado del Gobierno, Rafael González Tovar, el primero en señalar ayer que el arrestado había estado en prisión y que podía estar huido de la justicia. Queda ahora por conocer por qué asesinó a un hombre y por que ha colocado a un chico al borde de la muerte.

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