Con rusos en la costa
El interés en Rusia por la compra de casas se ve como una oportunidad. ¿Se está ´rusificando´ el litoral?
La Vanguardia, , 27-10-2011ESTEVE GIRALT SÍLVIA OLLER – Salou / Lloret de Mar
Promotores, constructores y agentes inmobiliarios; hoteleros, comerciantes, joyeros y empresarios turísticos. También algunos ayuntamientos. Sea en la Costa Daurada o la Costa Brava, en primera línea de mar pero también en el tejido comercial de interior. Muchos coinciden que, en plena crisis económica, los rusos que están llegando al país con poder adquisitivo, liquidez y ganas de comprar son una oportunidad que no hay que dejar escapar. Sea en forma de turistas, inversores o nuevos compradores de segundas y primeras residencias. Aún es demasiado pronto para saber si este fenómeno, visto ahora como una bendición, puede llegar a convertirse en masivo, con el riesgo de transformar el entorno y producir a la práctica una rusificación del litoral catalán.
La llegada de turistas rusos ha salvado en buena parte la temporada turística en la Costa Daurada, según coinciden los hoteleros. Pero su interés va más allá de unas vacaciones de ida y vuelta. Cada vez más hay rusos comprando viviendas, por lo general como segunda residencia, pero también para instalarse la mayor parte del año. Sobre el territorio advierten que habrá que adaptar rápido la oferta para lograr atraer y seducir a más rusos.
En algunas inmobiliarias de Salou, Cambrils o Lloret, como ya está sucediendo también en tiendas de ropa o joyerías o en muchos de los grandes hoteles, está en auge la contratación de rusos para poder atender a la clientela en su propia lengua y conociendo sus costumbres, preferencias o manías. “Los rusos de clase media son el futuro”, explica convencido José Manuel González, que está adaptando su inmobiliaria de Salou al mercado ruso.
Han abierto en todo el litoral algunas inmobiliarias regentadas por rusos con el fin de trabajar sólo con sus compatriotas. Los carteles en cirílico son aún minoritarios. La razón, muchos de los clientes potenciales son captados en origen, con campañas publicitarias, internet e intermediarios que atraen a los compradores en su país. “En cinco años sólo han entrado de la calle dos clientes rusos a la inmobiliaria”, explica Grigori Bekishev, ruso instalado desde hace seis años en Salou.
En el litoral todos auguran que en el futuro la presencia de rusos irá a más. No es de extrañar que el Ayuntamiento de Salou busque en Rusia inversores dispuestos a invertir en la construcción de un nuevo puerto deportivo de lujo. “La actividad inmobiliaria está paralizada y los rusos están interesados en la Costa Daurada”, razona Marc Montagut, concejal de Urbanismo en Salou.
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