Crimen en un lujoso chalé

El Correo, CRISTIAN REINO, 23-10-2011

Muchas veces se ha puesto de relieve que la violencia machista es una lacra social que no entiende de clases ni de nivel económico. El último y trágico ejemplo ha sido el de Augnice Agbontaen, una inmigrante nigeriana de 38 años que presuntamente fue tiroteada por su pareja el lunes pasado, un empresario de origen francés y raíces italianas con quien vivía en un lujoso chalé en Girona. Aunque el acusado, Bernard Andrighetto, todavía no ha declarado ante el juez alegando estar muy afectado psíquicamente, ya ha pasado sus primeras noches en la cárcel, al decretar el magistrado prisión provisional sin fianza.

Se le imputa un delito de asesinato y otro de tenencia ilícita de armas, ya que se encontraron dos pistolas en su casa de distinto calibre y con las que supuestamente habría disparado al menos media docena de balas a su esposa. El presunto homicida, un hombre de 48 años, orondo y de una rotunda complexión física, fue presidente de Splaff, grupo mayorista de artículos multiprecio, que se hizo popular por aparecer desnudo en carteles de su empresa, en los que se le veía sin nada de ropa sentado y aplastando la palabra ‘precios’. Nadie ofrecía unas tarifas tan económicas como él, se aseguraba en los anuncios. La víctima vivía en un chalé situado en una zona de clase acomodada de Girona, en el que no faltaban los coches de gran cilindrada y en el que las fiestas con numerosos invitados y todo tipo de lujos estaban a la orden del día.

Sin denuncias previas

Augnice Agbontaen residía allí con su marido y sus dos hijos, uno fruto de su relación con el empresario y otro de una pareja anterior de la mujer, que nunca había denunciado malos tratos, según los Mossos d’Esquadra. Su abogado comentó que el supuesto agresor tampoco tiene antecedentes de delitos económicos, pese a haber estado imputado por ello en Córdoba y Figueres, ya que los casos se archivaron. La pareja, distante y amable, según los vecinos, llevaba cinco años viviendo en la urbanización y, como suele ocurrir en estos casos, nada hacía sospechar que tendrían un final tan trágico.

Los forenses han realizado ya la autopsia para esclarecer cuál de los disparos causó la muerte a la mujer, que llegó con vida al hospital gracias a que desde la misma casa – en la que también estaban los dos menores, de 10 y 17 años – alguien llamó a emergencias y en escasos minutos se presentaron los servicios médicos. Al día siguiente, falleció.

El abogado del presunto agresor descarta que la pelea familiar tuviera como detonante un problema de tipo económico. La víctima figuraba también como administradora única de varias empresas de Andrighetto. Todas las hipótesis quedan abiertas a la espera de la declaración del acusado.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)