SEGURIDAD
Barcelona cifra en 140 las prostitutas en sus calles
Este verano las denuncias a las trabajadoras sexuales y sus clientes se incrementaron un 46% en Ciutat Vella
La Vanguardia, , 21-10-2011La subsahariana pone su mano en la entrepierna del orondo turista y el turista permanece impertérrito, se deja hacer… En la Rambla, a la altura del centro de arte Arts Santa Mònica, apenas son las diez de la noche. Aquí no se concentra la mayoría de las meretrices de la ciudad, pero sí lo hace la lucha contra la prostitución callejera.
El concejal de Seguridad, el convergente Joaquim Forn, explicó ayer, a instancias de una pregunta del grupo del PP, que, a pesar de que el verano pasado vinieron a ponerse en toda la ciudad más o menos tantas denuncias por incumplimiento de la ordenanza de civismo al respecto como las cursadas en el verano del 2010, en toda Ciutat Vella se incrementaron en un 46% y en el Gòtic, hasta un 113%. Y es que la lucha contra la prostitución callejera en Barcelona se fragua en sus calles más antiguas, en una de sus postales más internacionales: la Rambla y aledaños.
Pero, a pesar del notable incremento de la presión policial en el centro, las esclavas sexuales del paseo más transitado de Catalunya están recuperando su vieja costumbre de echarse encima de cualquier hombre que no vaya del brazo de una mujer. Un motivo más para que los barceloneses no se acerquen a la Rambla, un inconveniente que se suma a los de las cervezas de precios desorbitados, los trileros, los vendedores ambulantes…
La situación no tiene nada que ver con la de hace tres años, cuando cerca de cien prostitutas hicieron de la Rambla su coto privado, ahora son muchas menos, pero la situación se agrava por las noches: su agresividad va de nuevo en aumento. No hay que esperar a la madrugada para tropezarse con estas escenas. Poco antes de la medianoche, a la hora de la salida de la función del Liceu, un joven trata de librarse del abrazo de dos mujeres. Aunque los agite violentamente, ellas insisten en agarrar sus brazos.
La presión de explotadores y proxenetas, el vudú, el chantaje, las amenazas a la familia, amedrentan e intimidan más que las multas de los policías municipales. “Sí, a pesar de las verjas y de que cerramos por la noche, siguen trayéndose los clientes por aquí, por los alrededores – explica un guarda jurado del mercado de la Boqueria-.Supongo que tienen que trabajar…”. El concejal Forn detalló que son unas 140 las mujeres que se ofrecen en las calles, de ellas 58 en Ciutat Vella y 52 en Les Corts. En Sant Martí se detectan, sobre todo en la calle Wellington, una veintena, diez de ellas transexuales. Pero fuera de Ciutat Vella la actitud es otra. Se pasea menos gente.
El edil agregó que entre julio y septiembre las denuncias por oferta de servicios sexuales en el espacio público sumaron 269, cinco más que en el mismo periodo del año pasado, mientras que las denuncias por demanda fueron 135, dos menos que en el mismo periodo del 2010.
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