SUCESOS

El cadáver del montañero fallecido será incinerado y enterrado en su país

Diario Vasco, , 14-10-2011

El padre de Elvis Curea vela desde ayer el cadáver de su hijo, que el miércoles murió tras despeñarse en el monte Txindoki. El cuerpo fue trasladado a primera hora de la tarde desde el Instituto Vasco de Medicina Legal de Donostia, donde se le practicó la autopsia, hasta el tanatorio de Beasain, localidad en la que residía.
Elvis Curea, de 23 años, falleció el miércoles al mediodía. El joven, de nacionalidad rumana, había pisado la cima del Txindoki poco antes y se hallaba ya en pleno descenso cuando sufrió el fatal accidente.
El joven vivía con su padre en Beasain, en tanto que su madre residía en Rumanía junto a otra hija. La víctima trabajaba como empleado en la carnicería del beasaindarra Iñaki Montoya, que estas últimas horas acompaña al padre del fallecido, a quien, además de prestar apoyo moral, ayuda a cumplimentar los trámites administrativos necesarios en estos casos.
Al parecer, el deseo inicial de la familia era que el cadáver de Elvis fuera trasladado en un vehículo fúnebre desde Gipuzkoa hasta Rumanía. Sin embargo, círculos próximos a la familia Curea les habrían aconsejado que para evitar los elevados costes económicos de la conducción, lo más aconsejable es que fuese incinerado y que, posteriormente, las cenizas fuesen llevadas a su país de nacimiento. Al final, el padre aceptó esta propuesta y dio su conformidad para la cremación.
Aún cuando las exequias se oficiarán en Rumania bajo el rito ortodoxo, está previsto que el domingo próximo se celebre una misa en Beasain en memoria de Elvis Curea.
Padre e hijo residían en el mismo piso. Amigos y allegados de Elvis destacaban ayer su honestidad y sencillez. «Era un hombre muy discreto, un buen trabajador, una persona excelente. Siempre iba callado, era muy reservado», recordó ayer un conocido suyo.
En Beasain muchos destacaban ayer la excelente relación que existía entre el propietario de la carnicería y el empleado fallecido. «Iñaki sentía un especial cariño por este joven. Le apreciaba mucho. En cantidad de ocasiones solían ir juntos al monte. Iñaki está profundamente afectado por la trágica muerte de Elvis», señaló ayer un conocido de ambos.
Amigos de la víctima no ocultaron ayer su malestar por las dos horas que tardaron en recuperar el cadáver del Elvis. «Todos los años se producen varias decenas de rescate en el Txindoki. Es una de las cimas más frecuentadas por los montañeros y precisamente por ello deberían existir recursos suficientes para poder hacer frente estas emergencias».
Por otro lado, ahora se ha sabido que un montañero de Abadiño, de 53 años, que el pasado 2 de octubre fue rescatado en Arantzazu murió días después en el hospital.

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