Schengen rechaza de nuevo la adhesión de Rumanía y Bulgaria
El Correo, , 23-09-2011El espacio de Schengen rechazó ayer de nuevo el ingreso de Rumanía y Bulgaria por considerar que ninguno de los dos países, que son socios de la Unión Europea (UE) desde enero de 2007, está capacitado para ser miembro de este grupo de 25 Estados que desde 1985 garantiza la libre circulación de 400 millones de ciudadanos del Viejo Continente. Bucarest y Sofía han hecho esfuerzos por frenar la corrupción y modernizar sus respectivos aparatos judicial y policial, pero no han podido ingresar en el espacio Schengen, porque Francia y Alemania ponen en duda la capacidad de los dos Estados poscomunistas, que ya sufren restricciones en materia de emigración, por controlar sus fronteras y hacer frente a las redes de inmigración clandestina, al crimen organizado y a la corrupción.
Un solo rechazo es suficiente para bloquear una nueva adhesión a Schengen, y en esta ocasión la oposición a Rumanía y Bulgaria vino sobre todo de Holanda durante la reunión de los ministros de Interior de la UE celebrada ayer en Bruselas. En el anterior encuentro de titular de Interior, Francia, Alemania, Holanda y Dinamarca frenaron la adhesión de Rumanía y Bulgaria a Schengen.
«Nuestra posición es clara. No somos favorables a una adhesión de Rumanía y Bulgaria en este momento», declaró el titular holandés de Interior, Gerd Leers, quien no ocultó que «debemos tener la total certeza de que el logro de Schengen sea plenamente asumido, sobre todo en el terreno de la lucha contra la corrupción y el crimen organizado». Finlandia también expresó su rechazo y puso en duda la capacidad de Bucarest y Sofía para hacer frente a los retos que plantea Schengen.
Un diplomático europeo reconoció que «Rumanía y Bulgaria han asumido las exigencias técnicas para convertirse en las fronteras exteriores del espacio de Schengen, pero ahora tienen que demostrar que son capaces de controlar esas fronteras exteriores». Europa teme que el ingreso de los dos países balcánicos en Schengen aumente la presión sobre la frontera greco – turca y que la costa búlgara del Mar Negropueda convertirse en un blanco de la inmigración clandestina.
Miedo al extremismo
El ministro de Interior polaco, Jerzy Miller, cuyo país preside la UE, lamentó el rechazo. En caso de que no se logre un acuerdo hasta la cumbre comunitaria que se celebrará el 17 y 18 de octubre, el asunto pasará a formar parte de la agenda de la sesión de los jefes de Estado y gobierno.
El presidente de Rumanía, el conservador Traian Basescu, expresó su convicción de que Holanda rechaza a su país y Bulgaria por miedo a la ultraderecha populista, que goza de un fuerte apoyo político y electoral en la nación de los tulipanes, y advirtió de que «no se puede sacrificar una política de consolidación europea para satisfacer a los extremistas».
Los gobiernos de Emil Boc en Rumanía y de Boiko Borisov en Bulgaria sostienen que Europa retrasa el ingreso de sus países en Schengen por cuestiones políticas y electorales, y la opinión pública de ambos Estados es cada vez más euroescéptica sobre el futuro. El espacio de Schengen lo constituyen 22 Estados de la UE (Reino Unido, Irlanda y Chipre no se han adherido) y Suiza, Noruega e Islandia.
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