Cae una banda especializada en asaltar a chinos

Sus siete integrantes hicieron una lista con hasta 1.500 posibles objetivos de Barcelona y su área metropolitana

El Mundo, , 20-09-2011

XIANA SICCARDI / Barcelona
Vigilaban de cerca a todos sus
objetivos, podrían pasarse hasta
12 horas planificando un asalto a
un piso, pero en cambio fueron
torpes como para dejar escritos
todos los lugares donde ya habían
robado o pretendían robar.
Un total de 1.500 direcciones, sólo
en Barcelona ciudad y su área
metropolitana, constaban en varias
listas, escritas en pequeños
trozos de papel y a mano, con las
que una banda de desvalijadores
centralizó todos sus robos antes
de ser detenidos, la semana pasada,
por los Mossos d’Esquadra.
Los asaltantes, que ya han ingresado
en prisión, conformaban
una banda de siete personas
–aunque fueron detenidas dos
más porque junto a ellos cayeron
también dos presuntos traficantes
de droga–, todas ellas de nacionalidad
colombiana, a los que
la Policía catalana atribuye casi
un centenar de asaltos a pisos,
cuyos propietarios o realquilados
eran empleados en restaurantes,
bazares o bares chinos. El motivo
para que esta comunidad haya
sido la castigada es que sus
oriundos acostumbran a guardar
el dinero en sus casas antes de
enviarlo a su país, explicó ayer al
respecto el inspector jefe del
Área Territorial de Investigación
de los Mossos d’Esquadra en
Barcelona, Ramon Grasa.
Los investigadores llevaban
tres meses siguiendo la pista a
estos desvalijadores, después de
que se registrase un aumento de
robos en los que los denunciantes
eran personas chinas.
Primero dedicaban todo el día
a estudiar sus objetivos, para lo
que antes buscaban sus locales.
Después, cuando cerraban, les
seguían para ver dónde vivían e
incluían el domicilio en sus listas.
A partir de ese momento se repartían
las labores de vigilancia
del lugar hasta dar con el momento
más oportuno para asaltarlo,
asegurándose de que nunca
hubiera nadie, aunque en una
ocasión sí se encontraron cara a
cara con los moradores.
Si todo salía bien, acudían todos
los integrantes al piso el día
más adecuado. Uno esperaba en
la calle y llamaba al interfono para
asegurarse que nadie contestaba,
otros dos subían con las herramientas
–ponían gomina en
las mirillas de los demás pisos del
rellano para dificultar su visión–
y otros tres más entraban abriendo
la puerta con el tradicional
método de la radiografía –útil si
no se ha dado una vuelta de llave–
y registraban el piso rápidamente
y se llevaban dinero, joyas
y objetos de valor antes de escapar.
Se calcula que todo el valor
de lo robado asciende al millón
de euros.
Los Mossos d’Esquadra afirmaron
que, sorprendentemente,
los detenidos no tienen antecendentes
policiales en nuestro país,
aunque ahora se trata de cotejar
si tendrían antecedentes en
otros países, ya que también
han pasado periodos en Italia o
Austria. La salida del dinero robado
y de los objetos de valor
era clara. «En Colombia estaban
comprando pisos de alto standing
para ellos y su familia», explicó
Grasa.

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