«Quiero lo que todos desean, un empleo estable»

Las Provincias, 18-09-2011

Richard. Chileno. 38 años. Cinco en la Comunitat. Nacionalizado español. Viajó a Valencia para tocar en un grupo de bailes folclóricos pero en su camino se cruzó una chica que le hizo quedarse. «Trabajábamos los dos repartiendo publicidad en la calle. Nuestro jefe nos prometió un contrato y cuando después de tres años se lo exigimos, nos echó a los dos». Desde entonces, Richard ha tenido sólo empleos esporádicos. Cada vez hay más valencianos asfixiados por la crisis pero los inmigrantes también lo siguen pasando mal. «Quiero lo que todos desean en este momento tan difícil, un empleo estable», confiesa. Antes les podía enviar algo de dinero a su familia. Ahora son sus padres, desde Santiago de Chile, quienes le mandan algunos euros para que Richard pueda subsistir en Valencia. Quiere resistir en la Comunitat por su novia. «Ella es cubana y tiene los trámites pedidos para obtener la nacionalidad. En mi país tendría la opción de montar una panadería pero sería egoísta por mi parte», cuenta el chileno. Confiesa que aguantará mientras tenga para comer y un techo bajo el que vivir. «No nos podemos permitir ni un solo capricho pero eso no es lo importante ahora», explica.

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