Un 'trader' se juega el beneficio de UBS... y pierde

Un operador deja al banco suizo en números rojos al dilapidar 1.500 millones

El Mundo, CARLOS FRESNEDA / Londres Corresponsal , 16-09-2011

El mayor fraude en la historia de la City de Londres tiene un insospechado rostro: el de Kweku Adoboli, 31 años, nacido en Ghana y curtido como director de fondos cotizados del banco suizo UBS, que ayer confirmó una pérdida de 1.456 millones de euros en «operaciones no autorizadas».

La cuantía del fraude el equivalente al coste de los 3.500 puestos de trabajo que prentende recortar UBS provocó ayer una convulsión en los mercados europeos y reactivó el clamor contra las instituciones en el Reino Unido, apenas tres días después del informe elaborado por Sir John Vickers que otorga a la banca ocho años para separar sus operaciones de alto riesgo de las convencionales.

«Las noticias son desalentadoras, pero no cambiarán la fuerza fundamental de nuestra firma», advirtió el director ejecutivo del UBS, Oswald Grübel, que pidió calma a sus 65.000 empleados y a sus cientos de miles de clientes en todo el mundo. Grübel aseguró que las pérdidas afectarán sólo a su departamento de inversiones y que no tendrán repercusión alguna sobre los clientes.

UBS confirmó que el fraude se descubrió gracias a una investigación interna. La Policía londinense recibió la información sobre las actitividades delictivas de Kweku Adoboli, que fue sorprendido con las manos en la masa en su despacho a las 3.30 de la madrugada del jueves.

Horas después, UBS emitía un escueto comunicado confirmando la detención: «La investigación sigue aún abierta, pero las pérdidas estimadas son del orden de 2.000 millones de dólares. Es posible que esto lleve a UBS a declarar pérdidas en el tercer trimestre del 2011».

El comunicado provocó el desplome automático de la cotización de las acciones del UBS en la Bolsa de Zúrich y poco después en la Bolsa londinense. El fraude llega en un momento extremadamente delicado para el banco suizo, que tuvo que ser «rescatado» por el Estado tras la pérdidas resgistradas en 2007 y 2008, y que podría volver a entrar de nuevo en números rojos tras una leve recuperación en los últimos meses.

El estupor fue ayer la nota dominante en la City de Londres, 16 años después del incidente protagonizado por Nick Leeson, que defraudó 827 millones de libras y provocó el colapso del Barings Bank en 1995. El oscuro episodio de UBS guarda también cierto paralelismo con el caso de Jerome Kerviel, que hizo perder 5.000 millones de dólares al francés Société Générale por operaciones ocultas en 2008.

La pregunta que se hacían ayer al unísono la opinión pública y los analistas británicos, cuando se acaban de cumplir precisamente tres años de la quiebra de Lehman Brothers, era precisamente ésta: «¿Cómo es posible que se siga sucediendo esto?».

«Obviamente, en UBS tienen un problema con la administración del riesgo», declaró Claude Zehnder, analista de ZKB, no sin antes admitir su incredulidad ante lo ocurrido. «Aunque la cantidad no sea tan elevada, se trata de un golpe que deja malparada a la entidad suiza, que ha perdido crédito después de todo el esfuerzo realizado para recuperarlo».

UBS emplea en su división de inversiones a una tercera parte de su personal, la mayoría de ellos destinados en Nueva York y Londres. Kweku Adoboli trabajaba en la sede del banco en Finsbury Street y llevaba más de cinco años empleado en el banco. Estudió en la escuela Cuáquera de Acknowrth, en West Yorkshire, y se licenció en la Universidad de Nottingham en el 2003. Vivía solo, en un apartamento en Spitafields, y en su cuenta de Facebook confesaba ser un apasionado de la música del nigeriano y
«revolucionario» Fela Kuti.

El culpable del ‘agujero’

>Kweku Adoboli, de 31 años, lleva cinco años trabajando para UBS. Era uno de los empleados de la división de inversiones, en la que trabajan una tercera parte de la plantilla de la entidad suiza.

>En su perfil de Facebook Adoboli, que vivía solo en un apartamento en Spitafields, se declara apasionado de la música del cantante y revolucionario nigeriano Fela Kuti. Ahora, tras haber sido detenido por la Policía, tendrá que acostumbrarse a otros sonidos.

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