Con flores y música para Altamira
El Correo, , 12-09-2011El tañido de las campanas de la iglesia de Santa María anunció la salida de la Virgen de Altamira de la que es su casa, para dirigirse, escoltada por las diferentes cofradías de la ciudad, hasta la plaza de España, donde le esperaban decenas de mirandeses dispuestos a honrarla con música, baile y flores, muchas flores.
Las obras del Teatro Apolo le obligaron a cambiar el lugar habitual en el que recibir a sus fieles, pero lejos de desmerecer el acto, el nuevo escenario dio mayor vistosidad tanto al medio centenar de ramos que se fueron colocando a ambos lados de la Virgen como a las actuaciones de los diferentes grupos folclóricos de la ciudad.
También, como no, sonó la Banda Municipal de Música, encargada de dar la bienvenida a la Patrona interpretando el Himno a Miranda a la entrada de la plaza, donde todos puestos en pie siguieron con emoción los acordes y la letra de uno de los temas que más se ha podido oír en estas fiestas. Eso no evitó que hubiera a quien se le escapara alguna que otra lágrima.
También hubo aplausos, y muchos, para acompañar el recorrido final de la Virgen de Altamira hasta llegar al soportal de la Casa Consistorial. No era para menos, ya que como se encargó de ensalzar Milagros Oquina, maestra de ceremonias del acto, «está preciosa».
Uno de los muchos «piropos» que dijo merecía la Patrona de todos los mirandeses antes de que comenzara a sonar el himno a ella dedicado, mientras los Camareros de la Virgen se ataviaban su tradicional chaqueta blanca, que marca el momento de la entrega de los ramos. Flores de todos los colores, blancas, rojas, amarillas… perfectamente combinadas en ramos y centros, que se fueron colocando a izquierda y derecha de las andas para escenificar «una ofrenda musical, floral y poética», perfectamente engarzada.
Abrió la entrega de ramos el Ayuntamiento, representado por los concejales Alexander Jiménez y Virginia Jiménez. Si bien en la primera fila les acompañaban varios ediles más. Tras ellos, fue Carmen Mateos, como representante de la Diputación Provincial la encargada de realizar la donación; el mismo cometido que tuvo José María Egurrola, en representación de la Junta de Castilla y León, por su cargo como delegado de la sede administrativa mirandesa.
Tras él, llegaron los ramos de la Cofradía de Altamira, del Partido Popular – que se encargó de llevar la diputada nacional Sandra Moneo – , del grupo de voluntarios de Protección Civil, a los que Oquina agradeció su apoyo y su labor para el buen desarrollo de ese acto y de la posterior procesión; y del grupo Mies, que además de aportar su ramo interpretó una canción en honor de la Virgen.
No faltaron tampoco las flores del Mirandés, de las peñas Rojillos de Aquende, Huracán y Komando Kemando, de la Cámara de Comercio, del Casino, de las Amas de Casa, de Ademe, de las asociaciones de vecinos del Casco Viejo y de la Barriada de San Juan del Monte o de los colectivos de ecuatorianos y bolivianos que viven en la ciudad.
Así hasta 45 grupos fueron llamados para acercarse con su ofrenda a la Virgen de Altamira. Una enumeración que estuvo jalonada por la actuación de Jacinto Sarmiento, que cantó y bailó todo un clásico ya como ‘Miranda es’ o los ritmos de las panderetas de Anduriña que marcaron los pasos de los más jóvenes de este grupo gallego. También el baile y la música sirvieron para que Familia Castellana y Mirándalus rindieran su particular regalo a la Virgen.
Un homenaje que también llegó en forma de verso, los que declamaron los seis finalistas del certamen de poesía que desde hace ya varios años organiza la Cofradía de Altamira. Los ganadores del concurso de este año han sido: en adultos, Clemente Prieto – que no pudo estar en el acto – con su poema ‘Ave María’; en categoría juvenil, Ángela María Santa Cruz, con los versos titulados ‘Cuando a mi Virgen contemplo’; y en infantil, María Nanclares, del colegio Príncipe de España, con su ‘Oración a la Virgen de Altamira’.
Los otros tres finalistas que también acompañaron con sus composiciones a la Patrona mirandesa fueron Paula Cano, de Sagrados Corazones, con ‘A la Virgen de Altamira’; Beatriz Saez Marroquín con ‘Viva a Altamira’; y Margarita Salguero, con ‘El silencio de María’. Las suyas fueron una pequeña selección de los alrededor de 150 trabajos que en esta edición se han presentado al certamen. Algunos de ellos, como destacó Oquina, llegados de lugares tan lejanos como Andalucía, aunque también de puntos más próximos como Madrid o La Rioja.
Nuevo himno
No fueron estos los únicos regalos que tuvo ayer la Madre de todos los mirandeses. Uno de los más especiales llegó de la mano del Grupo Vocal Orbe, que apenas iniciada la ofrenda entregó a Benito Pobes, uno de los cofrades de Altamira, la partitura de un nuevo tema creado en honor de la Patrona. Ayer se pudo escuchar por primera vez en las voces de un buen grupo de niños, todos vestidos de blanco y con un clavel rosa que entregaron a la Virgen, y varios adultos más.
Juntos entonaron el nuevo tema que esperan se convierta en un verdadero himno de las fiestas patronales una vez que se lo vayan aprendiendo los mirandeses. La idea, explicó Mayte Díez González, directora del colectivo, surgió tras el trabajo realizado con otra compañera para dar forma a unos villancicos de Navidad. «Al grupo le gustó el trabajo y entonces nos embarcamos en otra aventura».
Fue Itzane Méndez Vega la encargada de dar forma a la letra, «un texto que está tan bien escrito que luego poner música ha sido fácil. La melodía es sencillita», explicó Díez, Una afirmación que refrendó con el argumento de que «ya se ha visto que los niños la pueden cantar, así que lo puede hacer todo el mundo». Y es que, insistió, la idea es que la pueda aprender el mayor número de gente posible.
El tema se estrenó en público ayer, durante la ofrenda floral, pero Orbe llevaba ya varios meses ensayándolo para que nada fallara en un momento tan importante. «Llevamos desde mayo con esta canción, el proyecto tiene ya un tiempo», apuntó.
Quien sabe si quizá además de escucharla una vez al año, en el homenaje floral a la Patrona, se pueda oír en otras ocasiones, ya que el grupo no descarta incluirla en su repertorio. En lo que sí confía Milagros Oquina es en que, poco a poco, según vaya sonando, sean los mirandeses los que se la aprendan y la canten, haciendo de ella un verdadero himno a la Virgen.
Figura a la que también en estas fiestas han honrado con otro regalo y es que quienes asistan hoy a la misa de la iglesia de Santa María, a las 12.30 horas, podrán ver a la Patrona de la ciudad con un atuendo mejorado. Lucirá para la ocasión sus mejores galas y es que sobre la cabeza portará una corona de más de 300 años de antigüedad que ha sido recientemente restaurada para dar mayor esplendor a la imagen.
Una talla que ayer no sólo vieron aquellos que se acercaron hasta el Casco Viejo. Precedida por la luz de más de 30 faroles, la Virgen de Altamira recorrió en procesión el centro de la ciudad.
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