Operaban en Álava, Bizkaia y Burgo
La Ertzaintza vuelve a golpear al clan rumano especializado en robar pabellones y chalés
Detiene a dos mujeres, que elevan a ocho el número de arrestos en la operación Esta trama criminal ha actuado durante el verano en el territorio histórico y en localidades de Bizkaia y de Burgos
Diario de noticias de Alava, , 09-09-2011Vitoria. La investigación de la Ertzaintza ha vuelto a lograr réditos. Tras el éxito de la pasada semana, en la que los agentes de la Policía autonómica lograron desbaratar una banda de origen rumano especializada en el robo de pabellones industriales y chalés en el territorio histórico, la CAV y otras provincias limítrofes, ahora llega una nueva operación contra la misma organización criminal. En concreto, fuentes del Departamento vasco de Interior informaron ayer del arresto de dos mujeres a las que se acusa de participar en la misma trama que el resto de detenidos en intervenciones anteriores.
En concreto, ertzainas de la comisaría gasteiztarra detuvieron en la tarde del miércoles a dos mujeres de 22 y 31 años de edad, respectivamente, por su presunta implicación en numerosos robos cometidos durante este verano en viviendas y chalés ubicados en localidades de Álava, Bizkaia y Burgos. Ambas pertenecen al grupo desarticulado la semana pasada en el que fueron arrestados seis varones, cuatro de los cuales ingresaron en prisión tras ser puestos a disposición judicial, tal y como adelantó en exclusiva este diario.
Todo ocurrió a las cinco y media de la tarde del miércoles. Entonces, los ertzainas encargados del caso localizaron en la capital alavesa a dos mujeres integrantes del citado grupo. Nada más descubrirlas, se procedió a su detención y a su traslado hasta los juzgados gasteiztarras. En ese sentido, cabe destacar que los miembros de esta banda presentaban relaciones y antecedentes policiales por delitos similares ocurridos en Valencia y Castilla La Mancha, lo que demostraría su movilidad por todo el Estado español. Mientras tanto, la Ertzaintza y la Guardia Civil mantienen abierta la pertinente investigación para tratar de esclarecer los robos cometidos y proceder a la devolución de los objetos recuperados a sus legítimos propietarios.
Estas dos nuevas detenciones son fruto de la continuación de las pesquisas policiales practicadas por la comisaría de la Ertzaintza y la Comandancia de la Guardia Civil de la capital alavesa sobre un grupo organizado, que se dedicaba al robo en viviendas ubicadas en el País Vasco y la zona norte de Castilla y León. Las fuerzas policiales ya asestaron el pasado 31 de agosto un duro golpe al citado entramado criminal llegado desde Rumanía. De hecho, cayeron seis de sus integrantes tras ser localizados. A todos ellos se les imputan más de una veintena de asaltos cometidos durante este verano que ya está a punto de concluir.
El modus operandi de los implicados era similar en la mayoría de los casos. De hecho, el grupo se desplazaba en vehículos a las localidades elegidas. Allí realizaban una vigilancia previa para diseñar el plan de ataque y las rutas de escape más idóneas. Finalmente y aprovechando la ausencia de los propietarios de las casas rompían las ventanas de una primera planta para acceder y robar en el interior. Durante las diligencias llevadas a cabo, los investigadores decomisaron dos vehículos relacionados con el delito y numerosos objetos supuestamente sustraídos en los asaltos realizados por la mafia, entre ellos piezas de joyería, relojes de marca, equipos informáticos, material audiovisual y diversas cantidades de dinero en metálico.
Resistencia a la autoridad En otro orden de cosas, la Guardia Urbana de la capital alavesa informó ayer de la detención el pasado miércoles de un varón de 62 años acusado de ser el presunto autor de un delito de desobediencia y resistencia a la autoridad. Al parecer, los hechos ocurrieron en un establecimiento público de la calle Pío XII cuando una trabajadora reclamó presencia policial al estar siendo insultada por un cliente. Cuando la patrulla solicitó la identificación de la persona, ésta no sólo hizo caso omiso al requerimiento policial sino que empujó y dio manotazos a uno de los agentes cuando éste le impedía seguir insultando a la trabajadora. Por ello tuvo que ser reducido y trasladado a dependencias policiales al objeto de tramitar las correspondientes diligencias.
Además, una mujer de 49 años resultó herida en Vitoria al arrollar a un coche con la bicicleta en la que circulaba en sentido contrario a la marcha. El accidente tuvo lugar minutos antes de las ocho de la mañana del miércoles en la avenida de San Prudencio. El choque se produjo cuando la ciclista circulaba en sentido contrario a la marcha de los vehículos.
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