ANA LUISA ISLAS / BARCELONA

Lo peor de Barcelona, en chapas turísticas

El Ayuntamiento retira las chapas que vendían en equipamientos municipales y abre expediente informativo a la librería La Central

ABC, ANA LUISA ISLAS / BARCELONA, 08-09-2011

En teoría, lo que un turista quiere llevarse a casa de una ciudad son buenos recuerdos. En Barcelona, la realidad es que cada vez son más los turistas que se llevan el recuerdo de la pérdida de sus pertenencias en la Rambla, a manos de un carterista; la venta ilegal de mercancía pirata, rosas y cervezas, así como otras imágenes de la peor cara de la ciudad.

Para los que no han vivido en carne propia la cara B de Barcelona, pero aún así quieren llevarse un objeto que les recuerde estas «gracias» barcelonesas, podían acudir a las tiendas que la librería «La Central» regenta en el Museu d’Història de Barcelona (MUHBA) y en el Museu d’Art Contemporània de Barcelona (MACBA). Ahí se vendía, hasta ayer, una colección de chapas con algunos de los personajes que proliferan en las calles de esta ciudad: las prostitutas, los vendedores de cerveza y rosas, los «manteros», los ladrones, e incluso los Mossos d’Esquadra cargando contra los ciudadanos.

Al enterarse el Ayuntamiento de la venta de estos «pins» en equipamientos culturales, abrió un expediente informativo a la librería, que determinará si la empresa ha incumplido alguna de las cláusulas del pliego de condiciones de la concesión administrativa para gestionar las tiendas de ambos museos. Mientras tanto, las chapas han sido retiradas de estos establecimientos, por tratarse de una imagen «que no es la que se ha de proyectar desde un equipamiento municipal». Además de la retirada de la mercancía, el expediente podría terminar en una sanción.

Jaume Ciurana, teniente de alcalde y concejal de cultura del Ayuntamiento, afirmó que «para el consistorio son tan lamentables aquellos que cometen actividades incívicas como quienes se intentan aprovechar económicamente de ello». Aún así, las chapas podrán ser vendidas en otras tiendas que no estén ubicadas en equipamientos públicos.

Por su parte, los creadores de los «pins», dos arquitectos de la empresa Chapateao, ya promueven en su portal la línea, llamada irónicamente «Enjoy Barcelona», por si alguien estuviera interesado en venderla en su local de suvenires. En declaraciones a Efe dijeron sentirse «sorprendidos y entristecidos» por una reacción «desproporcionada» e incluso de censura de parte del Ayuntamiento. Posiblemente para algunos una chapa de un ladrón o un vendedor ilegal les resulte una graciosa anécdota que llevarse de Barcelona. Sin embargo, habrá otros, a quienes les han perjudicado estas prácticas, a los que no les resulte tan «desproporcionada» la reacción municipal.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)