La asesoría psicológica para jóvenes atiende ya a 18 personas cada semana
El Correo, , 05-09-2011¿Por qué estoy tan irritable? ¿Por qué me llevo mal con mi madre? Estoy siempre triste y sin ganas de nada. Me siento insegura en la relación con mi pareja. He tenido que volver a casa tras vivir solo mucho tiempo. No tengo trabajo y me siento mal. Ni mis padres ni mis amigos me entienden y yo voy a explotar.
Todas estas reflexiones han estado alguna vez en la cabeza de las decenas de chicos de entre 14 y 30 años que han buscado respuestas y ayuda en la psicoasesoría municipal, un servicio gratuito que forma parte del Plan Joven y que ha cumplido cuatro años de vida con una demanda en aumento. Sus dos psicólogos – un chico y una chica – atienden ya a una media de 18 chavales en las tres sesiones semanales. Sólo el último año pasaron 828 consultas, más del triple que en sus comienzos, y en lo que va de ejercicio ya han ayudado a cerca de 400 jóvenes, explica a EL CORREO Óscar Fernández Jaras, técnico municipal de Juventud.
Estas cifras y la «buena valoración» que tienen del servicio sus usuarios han animado a la psicoasesoría a ampliar sus horarios. Así, durante todo el año – excepto agosto, Semana Santa y Navidad – el gabinete está abierto lunes, martes y miércoles de 18.00 a 20.30 horas. Y de manera excepcional durante julio abrió también los martes por la mañana, con notable éxito.
Para poder hablar de tú a tú con los expertos, especializados en el trato con jóvenes, basta con acudir a sus instalaciones en el centro cívico El Campillo en los días y horas citados. Pero también se podrá comunicarse con ellos por teléfono (945 16 19 04) o a través del correo electrónico (piscoasesoria@vitoria – gasteiz.org). «Siempre intentamos que se sienten a conversar con nosotros, porque es así como mejor se puede captar el problema real, pero hay quien prefiere que sea por teléfono o e – mail», indica el responsable. Fernández Jaras insiste en que la intimidad y confidencialidad de estas sesiones están «siempre garantizadas». «Incluso si vienen acompañados de los padres, invitamos a éstos a que se vayan».
Los psicólogos estudian cada problema y tratan de orientar al joven para que supere el bache emocional por el que atraviesa. «Aquí no se hace terapia, porque sería una competencia desleal. Nosotros tratamos de darles las claves para que resuelvan sus problemas por sí solos. Por eso el máximo de consultas son cuatro», matiza el técnico. Y si el conflicto emocional en el que está inmerso el usuario es grave, le derivarán a Osakidetza o a terapeutas de la red privada.
Incremento
Aunque a este gabinete municipal acuden chicos y chicas de todas las edades y condiciones, el perfil del usuario medio es el de una chica de 23 años, natural de Vitoria, con estudios de grado medio o superior. Los chicos, aclara Fernández Jaras, cada vez se animan más, «aunque les cuesta». El servicio ha notado también un incremento de consultas de chavales de origen extranjero, sobre todo de latinoamericanos, que ya suman el 15% de las citas.
Cuando empezó en enero de 2007 la psicoasesoría, que se inspira en el modelo de Zaragoza, los usuarios presentaban sobre todo problemas de índole psicopatológica como depresiones, ansiedades, estrés y otras alteraciones. Pero en los dos últimos años han crecido los casos de gente con dificultades relacionales o sociales, es decir, con problemas con sus parejas, familias o amigos.
También han aumentado los problemas ligados a la adolescencia. Todos buscan una tercera opinión de alguien que hable su mismo idioma. «Es importante, porque se sienten comprendidos, y si es necesario también les ayudamos a buscar recursos», concluye el técnico.
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