Maroto sancionará a los musulmanes por triplicar el aforo del Aldabe en el Ramadán
El Correo, , 03-09-2011«Las normas están para cumplirlas. Y son para todos, para los de aquí y para los de fuera». El alcalde de Vitoria, Javier Maroto, anunció ayer que abrirá un expediente sancionador contra la sociedad musulmana Sunna – que gestiona la mezquita más antigua de la ciudad, abierta en 1998 en una antigua fábrica de boinas de la calle Barrancal – por haber triplicado el aforo permitido del centro cívico Aldabe durante la celebración, el pasado martes, del fin del Ramadán. Las palabras del regidor del PP provocaron la reacción del PNV, incapaz de comprender cómo el primer edil había desvelado una llamada al orden que, a juicio de los jeltzales, hubiera pasado desapercibida si la multa no estuviera dirigida a seguidores del Islam. «Encima va y lo hace público. Esto demuestra el carácter racista y xenófobo de la política del PP», lanzó el portavoz peneuvista Gorka Urtaran.
Maroto desveló la apertura del expediente durante su primera comparecencia semanal tras las vacaciones de agosto. El alcalde reflexionaba sobre la polémica vecinal generada en Zaramaga por la próxima apertura de una mezquita en los antiguos vestuarios de La Vitoriana – que son de propiedad municipal – , y a preguntas de los periodistas aseguró que el Ayuntamiento ejerce un estrecho control de sus locales. A modo de ejemplo, deslizó que recientemente había ordenado sancionar al colectivo Sunna.
El regidor detalló que los portavoces de esa asociación, que representa a todas las mezquitas presentes en Álava, solicitaron utilizar las canchas deportivas del centro cívico Aldabe para una reunión. Ese encuentro, organizado para celebrar el final del periodo de ayuno iniciado el 1 de agosto, tuvo lugar el martes. Pero hubo un problema. «Sabían que el aforo máximo era de 400 personas, pero permitieron la entrada de más de 1.500».
Estos hechos, recordó, suponen «una infracción importante de la normativa», por lo que el Ayuntamiento actuará en consecuencia. Maroto subrayó que los ciudadanos que acuden a cualquier equipamiento o local público deben respetar los aforos para asegurar una correcta evacuación en caso de emergencia. Dicho de otra forma, que la seguridad de las personas que oraban corría peligro y, probablemente, ni siquiera ellas mismas los sabían.
«Política peligrosa»
Dado que el recorrido del expediente sancionador debe ser tramitado, el alcalde no pudo adelantar qué tipo de castigo recibirá la agrupación Sunna. Apenas pudo precisar que habrá «un apercibimiento» y una «posible sanción», que oscilará en función de si la falta se considera leve, grave o muy grave.
El jefe de filas del PP desveló que los musulmanes que participaron en el multitudinario encuentro «reconocieron que habían rebasado el aforo establecido» para ese espacio.
«En esta ciudad las normas son para todos, nos gusten o no. No se las pueden saltar a la torera. Si eso lo hubiera hecho una asociación deportiva, le hubieran quitado la licencia», zanjó.
Gorka Urtaran, portavoz del PNV, compareció de forma extraordinaria después de Maroto para recalcar la «gravedad» de lo que había escuchado por boca del regidor del PP. «Ha hecho unas duras acusaciones contra el colectivo musulmán. Ha hecho público lo que pasó en el centro cívico Aldabe por su cuenta, lo que demuestra el carácter racista y xenófobo de la política del PP».
Para el concejal jeltzale, los populares lanzan este tipo de mensajes de forma intencionada porque «gobiernan a golpe de encuesta, buscando el apoyo social. Son partidistas y quieren rentabilizar una política peligrosa para la convivencia. Se vanagloria de poner contra las cuerdas al colectivo musulmán».
Urtaran dijo que «si se incumple algo, hay que sancionar. Pero hacerlo público sólo busca una cosa: sacar rédito electoral».
(Puede haber caducado)