Gemma Zabaleta releva al viceconsejero Fantova

El Correo, J. M., 01-09-2011

La consejera Gemma Zabaleta ha decidido relevar al viceconsejero de Asuntos Sociales, Fernando Fantova, que pasará a dirigir la Fundación Vasca para la Innovación Sociosanitaria, un proyecto «estratégico» de la Administración autónoma que realizará investigaciones sobre el envejecimiento, las enfermedades crónicas, la discapacidad y la dependencia. El cese, el segundo que se produce en el Departamento de Empleo y Asuntos Sociales en el nivel de las viceconsejerías – en 2009 dimitió el responsable de Empleo, Pablo Angulo, por sus diferencias con Zabaleta – , fue anunciado ayer por el Ejecutivo autónomo, que indicó que Fantova será sustituido por Alfonso Gurpegui, hasta ahora director de Asuntos Sociales y antiguo responsable del área de Bienestar del Ayuntamiento de Irún.

Según explicó ayer la consejería de Zabaleta, en el proyecto que dirigirá Fantova colaboran el Gobierno vasco y la Corporación Mondragón. El objetivo de la fundación es analizar modelos de atención a las personas dependientes que permitan cuidarlas el máximo tiempo posible en sus propios domicilios o, al menos, en su entorno más próximo, manteniendo siempre su calidad de vida. Cuando la nueva entidad fue presentada, el pasado 21 de julio, el lehendakari Patxi López aseguró que la encabezaría una persona con capacidad de interlocución en los ámbitos técnico e institucional.

Consultor

El actual viceconsejero, doctor en Sociología y estrechamente relacionado con el Tercer Sector (voluntariado), abandonará el Gobierno vasco la próxima semana. Antes de sumarse al equipo de Gemma Zabaleta, realizó numerosos trabajos de consultoría sobre servicios sociales para diversas instituciones y para el anterior consejero de Ezker Batua, Javier Madrazo, con quien colaboró en la elaboración del proyecto de ley de Servicios Sociales. En su etapa con Zabaleta, una de sus primeras tareas ha sido la racionalización de las ayudas autonómicas a las ONG de la comunidad vasca, una partida presupuestaria de más de veinte millones de euros que, según explicó, se había convertido en un caos debido a la existencia de una normativa dispersa.

Su decisión más polémica fue la supresión de las oficinas de Heldu dedicadas al asesoramiento jurídico de los inmigrantes en situación irregular, y su sustitución por otro modelo en el que tienen más protagonismo las ONG y los colegios de abogados. La medida, que se basaba en que, según la consejería de Zabaleta, la adjudicación de Heldu había sido irregular, provocó una oleada de críticas de colectivos, partidos, sindicatos, el Ararteko y el presidente del Tribunal Superior.

El sindicato ELA acusó a Fantova de haber beneficiado con ese cambio a un colectivo de la Fundación EDE, entidad esta última con la que él había trabajado antes de llegar al Gobierno vasco y que presta numerosos servicios para éste último. El viceconsejero rechazó tal extremo y cualquier vinculación con EDE, asegurando que siempre se ha conducido «con absoluta transparencia».

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