Irun

Fin del Ramadán para los musulmanes en el frontón Uranzu

Tras pasar todo el mes sin comer en las horas de sol, el ayuno terminó con un gran desayuno entre todos

Diario Vasco, SELENE LANCHAS | IRUN., 31-08-2011

¡Eid Mubarak! Es la forma de desear una feliz fiesta el día que se celebra el fin del Ramadán. Ayer era habitual escuchar estas dos palabras entre los musulmanes de la ciudad, porque celebraban el fin del ayuno tras pasar todo el mes de agosto sin comer en las horas de sol. La globalización ha supuesto un cambio en la vida cotidiana de las ciudades. Las diferentes culturas viven entre nosotros y, por eso, ayer en Irun también se celebró el fin del Ramadán o la fiesta del Eid al-Fitr que significa ‘Banquete de Caridad’. Ésta es una festividad que puede llegar a durar varios días.
Fin de un ayuno para educar
El Eid al-Fitr se inicia después del ocaso del último día del Ramadán y sirve para celebrar el fin de los 30 días sin comer que han pasado todos los musulmanes del mundo. Ayer por la mañana, bien temprano eso sí, los ciudadanos que pasaron cerca del frontón Uranzu pudieron escuchar los rezos y cánticos de los musulmanes de Irun que allí se reunieron. Cerca de 150 hombres, mayores y niños, de diferentes nacionalidades, se juntaron para cumplir con la tradición que indica que, el último día del Ramadán, la comunidad en conjunto ha de realizar diferentes oraciones. A continuación, se celebra un desayuno que marca el fin del ayuno del mes más importante para el mundo musulmán. A horas muy tempranas de ayer, cumplieron con la tradición y realizaron una plegaria ritual y desayunaron todos juntos. Aunque es habitual que esta fecha se celebre con la familia, es la primera vez que este acto se hace en un lugar público como es el frontón de Uranzu. Pero las celebraciones no terminaron aquí. Como es costumbre, los musulmanes se pasan el día visitando los hogares y comiendo platos especiales que se preparan para esta ocasión.
El pasado 1 de agosto todos los musulmanes del mundo iniciaron el Ramadán, que se celebra en el noveno mes de su calendario. Este acto es conocido internacionalmente por ser los 30 días en los que los creyentes, practican el ayuno diario desde el alba y hasta la puesta de sol. Su objetivo es el de enseñar la paciencia y la humildad.

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