La comunidad musulmana celebró el final del ramadán
Se reunieron en distintos polideportivos de Gipuzkoa con motivo del final del mes de ayuno
Diario Vasco, , 31-08-2011La luna llena del lunes por la noche supuso el final del ramadán para los 6.500 musulmanes aproximadamente que residen en Gipuzkoa. Después de cuatro semanas de agosto, desde la luna nueva anterior, finalizaba el período en el que los creyentes de la religión fundada por el profeta Mahoma ayunan, interiorizan sus creencias, rezan, visitan a sus amigos o a quien está solo y ayudan con limosna o comida a quien lo necesita. Lo hacían con fiestas privadas o públicas en las zonas y plazas de los municipios donde tienen mezquitas y los fieles son muchos. Beasain, Zumarraga, Irun, Tolosa, Eibar… fueron algunas de las localidades guipuzcoanas donde los musulmanes celebraron de forma festiva el final del ramadán.
En Beasain, la plaza cubierta acogió el lunes al anochecer la celebración de un centenar de musulmanes residentes en esta localidad y en el Goierri, informa Juantxo Unanua. Daban paso a la festividad del ‘Eid al Fitr’. Esta festividad religiosa los fieles islámicos la pasan en compañía de familiares o amigos cercanos, degustan platos tradicionales e intercambian regalos. La cita fue organizada por las asociaciones Bategite e Iribarre, junto con el ayuntamiento.
Las mesas de la plaza se encontraban repletas de comida y a su alrededor multitud de musulmanes magrebíes, senegaleses y pakistaníes para degustar la ‘harira’ sopa de garbanzos, fideo y huevo arroz, dátiles, empanadillas rellenas de pollo y atún… y otros manjares y bebidas. Luego oraban sobre una alfombra mirando a La Meca.
Desayuno entre amigos
En Zumarraga, un centenar de musulmanes se reunieron en la mezquita Alhijra para rezar. Acudieron fieles de toda la comarca: Ordizia, Eibar, Bergara… La mayoría eran marroquíes, aunque había también senegaleses y paquistaníes que vivieron un a jornada perfecta. Se reunieron para desayunar con los amigos y otros fieles. A mediodía comieron con sus familias, normalmente cuscús y dulces. Los niños estrenaron ropa y todos llamaron por teléfono a los familiares que habían dejado atrás.
En Irun, donde hay una importante presencia de musulmanes, el fin del ramadán se celebró por primera vez en el frontón Uranzu, ya que lo tradicional suele ser hacerlo en familia, informa Selene Lanchas. Hubo rezos y cánticos de los 150 hombres y niños de diferentes nacionalidades que se reunieron en la instalación deportiva.
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