EL LOBO FEROZ FERNANDO SÁNCHEZ DRAGÓ
Reo de xenofobia
El Mundo, , 22-08-2011É QUE a partir de hoy corro el riesgo de que no sea el lechero, sino los ocupantes de una lechera quienes llamen al timbre de mi casa al amanecer. Cuando esté en el banquillo juraré que voy a decir la verdad. Vaya ésta por delante. Propongo, Señoría, que todos los extranjeros alistados en las fuerzas de ocupación de Afganistán abandonen ese país, renuncien a ser títeres de las multinacionales de la energía, dejen de malgastar el dinero de los contribuyentes en una guerra perdida de antemano, admitan que el imperialismo de los países occidentales viola las leyes de la lógica y de la moral, se rindan a la evidencia de que las misiones humanitarias son incompatibles con las metralletas y de que los misioneros no pueden llevar un kalashnikov bajo la sotana, permitan que sean los afganos y sólo los afganos muyaidines, talibanes o lo que quiera que sean quienes se las apañen entre ellos y… Abrevio, señor juez: ¡manos fuera de Afganistán! ¡A casita, soldados! It’s a long way to Tipperary, lo sé, pero mamá y Lili Marleen os esperan. También propongo ¡si seré xenófobo! que los extranjeros de uniforme, sus buques, sus aviones y sus bombas dejen de invadir y acribillar el territorio de Libia (¡seis meses ya de sangrienta guerra civil!) o de cualquier parte del mundo en la que sus gentes y sus gobiernos no acaten el catecismo de Bruselas y Washington. Allá ellos. Un soldado venido de fuera es siempre un inmigrante ilegal. Nadie está en posesión de la verdad, y la OTAN, los marines o los cascos azules, menos. Hagan cada nación y cada religión de su modo de vida un sayo y laven todas los trapos sucios, si los tienen, en el fregadero de la propia casa. ¡América para los americanos, Europa para los europeos, el Islam para los musulmanes y yo para mí! ¡Renazcan las soberanías! ¡Disuélvanse los organismos internacionales! ¡Basta de injerencias y moralinas ideológicas! ¡Termine la delirante utopía de la legalidad internacional! Esa locura no es nueva y siempre condujo al desastre. Antes se llamó Mare Nostrum, Yihad, Cruzadas, Guerra de los Treinta Años, Santa Alianza, Cien Mil Hijos de San Luis, Primera, Segunda y Tercera Internacional, Eje y, últimamente, Al Qaeda… El llamado Orden Mundial genera desorden, huele a cadáver y cuesta un dinero que nadie tiene. Si lo ahorramos, hará crisis la crisis de la economía y las cosas se enderezarán. Todo esto, señor juez, ¿es xenofobia o es sentido común? No me juzgue usted. Hágalo el lector.
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