Saqueos 'a la londinense' en EEUU
Adolescentes afroamericanos protagonizan 'turbas súbitas' desde hace tres años
El Mundo, , 18-08-2011«Mi hermano pequeño Jesse fue asaltado y robado esta noche. Está bien, pero debéis mandarle vuestro afecto». Normalmente, el tipo de mensajes en Twitter de una estrella de rock no son de ese tipo. Pero así es como presentó en junio Billy Corgan, el líder de Smashing Pumpkins, lo que le había pasado a su hermano, Jesse Andersen, de 35 años, el día anterior. Andersen estaba caminando por la Milla de Oro de Chicago la zona en la que se concentran las tiendas de lujo de la tercera ciudad más grande de Estados Unidos cuando fue atacado por un grupo de adolescentes que aparentemente habían salido de ninguna parte. Le robaron el iPad, el dinero, las tarjetas de crédito y luego le pegaron una soberana paliza.
Aunque nadie ha sido detenido por el incidente, la policía de Chicago no cree que éste fuera de delincuentes profesionales, sino todo lo contrario. Los principales sospechosos son niños que se habían coordinado por mensajes de texto y a través de redes sociales para hacer el gamberro. Es lo que se llama en Estados Unidos flash mobs (literalmente turbas súbitas), la versión estadounidense de los disturbios que han tenido lugar en Reino Unido.
Los flash mobs han sido ignorados por los medios de comunicación estadounidenses, a pesar de que, según la Federación Nacional de Comerciantes Minoristas, una de cada 10 tiendas en ese país ha sido saqueada por masas de gente.
El fenómeno, que empezó con el estallido de la crisis de las hipotecas basura, hace tres años, está ganando en intensidad y acercándose a las zonas ricas del país. En Filadelfia la quinta ciudad más grande de EEUU el problema ha alcanzado tal envergadura que el Ayuntamiento ha impuesto un toque de queda en virtud del cual los menores de 16 años que estén sin ningún adulto que los supervise en el centro de la ciudad después de las 21.00 horas los viernes y sábados serán arrestados y no recuperarán la libertad hasta que sus padres paguen entre 100 y 600 dólares (de 70 a 422 euros) de multa. Si los niños reinciden, los padres pueden acabar yendo a la cárcel durante 90 días.
Las flash mobs suelen seguir el mismo patrón: jóvenes muchos de ellos niños afroamericanos aparecen de pronto y sin que nadie sepa cómo en una esquina. Pueden ser unas pocas docenas, como en la Milla de Oro de Chicago, o más de mil, como en Filadelfia. Y sus actividades pueden variar desde la mera intimidación hasta las peleas entre grupos rivales, las palizas a viandantes o el saqueo de tiendas. El factor racial es importante. En Wisconsin, las autoridades arrestaron a principios de este mes a dos adolescentes negros que admitieron haber buscado a niños blancos para apalearles y robarles. Las detenciones se produjeron el 4 de agosto, cuando bandas de entre 25 y 300 adolescentes negros asolaron una verbena al aire libre en Milwaukee, la mayor ciudad de ese Estado.
Las causas de estos ataques no están claras. Pero la composición demográfica de los que toman parte en ellas son bastante esclarecedoras: la tasa de paro entre los negros de EEUU es del 15,9%, frente al 8,1% de los blancos; el 72% de los niños de esa raza son hijos de madres solteras; y el 40% de los presos en EEUU pertenecen a esa comunidad, a pesar de que ésta apenas supone el 13% de la población.
Así, en medio de la desintegración social y de la respuesta de mano dura de las autoridades, los saqueos avanzan. El sábado, de madrugada, 24 jóvenes de raza negra asaltaron una tienda de la cadena 7 Eleven en la ciudad de Germantown, que forma parte del área urbana de la capital estadounidense. A medida que la crisis se prolonga, los flash mobs se acercan a la Casa Blanca.
OORBYT.es
>Análisis de Pablo Pardo.
(Puede haber caducado)