Tariq Jahan, el héroe de los disturbios, llama a la calma y la unidad

El progenitor de un chico asesinado en la revuelta se niega a pedir venganza

El Mundo, J. L. / Londres Especial para EL MUNDO, 12-08-2011

Sujetaba con las manos una foto de su hijo asesinado de 21 años de edad, pero no pedía venganza. Sólo calma y paz. «He perdido a mi hijo… Negros, asiáticos, blancos, somos todos de una misma comunidad», señaló Tariq Jahan durante la vigilia para honrar la muerte de su hijo y de dos hermanos atropellados en la ciudad de Birmingham. «Hoy estamos aquí para pedir a toda la juventud que permanezca tranquila y unida, por nuestra comunidad», agregó Jahan.
Las palabras de este británico musulmán borraron fronteras y acercaron culturas. También ayudaron a que remitieran los disturbios en esta ciudad del centro de Inglaterra. El estremecedor suceso amenazaba con enfrentar a las poblaciones afrocaribeñas y asiáticas (India, Pakistán y Bangladesh, principalmente) de Birmingham, pero su entereza y corazón devolvió la paz a una zona comercial arrasada y saqueada por los vándalos. «¿Por qué tenemos que asesinar a otra persona en represalia? ¿Por qué estamos haciendo esto? Da un paso adelante si quieres perder más hijos. De otra forma, intenta tranquilizarte y vete a casa, por favor», agregó el padre del niño para pedir sosiego a sus vecinos y amigos.
Tres jóvenes musulmanes, de 21, 30 y 31 años, fueron asesinados la noche del martes en Winson Green, en un barrio de tiendas de Birmingham. Distintos testigos dijeron que varios coches conducidos por jóvenes afrocaribeños pasaron cuatro veces por delante de los comercios antes del asesinato, y creen que estaban planeando saquear las tiendas. Los tres jóvenes formaban parte de una comunidad de empresarios que se habían juntado para proteger sus negocios y evitar que fueran saqueados. De repente llegó un coche a toda velocidad y arrolló al grupo. «El coche embistió a los tres chicos que acabaron en el asfalto como si fueran pelotas de tenis. Algunos vecinos lanzaron piedras y ladrillos al coche e intentaron perseguirlo», comentaron algunos testigos al periódico Daily Mail. La policía ya ha detenido a un hombre de 32 años como presunto autor del mortal atropello, pero fue liberado ayer bajo fianza.
Cientos de vecinos se reunieron en el mismo lugar para recordar con velas, rezos y lamentos al joven Haroon Jahan y los hermanos Shazad Ali, y Abdul Musavir, las otras dos personas muertas en el abominable suceso.
Shazad Ali trabajaba en un concesionario de coches y su esposa Khansa está embarazada de cuatro meses. Su hermano, Abdul, era repartidor de pizzas. El padre del chico, que se ha convertido en un héroe nacional por su entereza y sangre fría, no sabía que su hijo Haroon estaba entre los heridos cuando fue a ayudar. «Estaba ayudando al primer hombre atropellado y alguien me dijo que mi hijo estaba detrás de mí. Empecé a practicarle un masaje cardiorrespiratorio a mi propio hijo, con mi cara y mis manos llenos de sangre», relató el miércoles a las cámaras de la BBC. «¿Por qué? ¿Por qué? El hombre que lo hizo condujo el coche directamente contra el grupo de gente y mató a tres inocentes. ¿Por qué?», se preguntó. «Era un gran chico, con toda la vida por delante. No tengo palabras para explicarme lo que ha pasado», se lamentó.
Los disturbios que comenzaron el sábado pasado y empezaron a remitir el miércoles por la noche han causado la muerte de cuatro personas. También falleció un joven por disparos de bala durante las revueltas del lunes en el barrio del sur de Londres de Croydon.

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