Madrid

Los «indignados» de la chatarra

La nueva Ley de Residuos motivó ayer la primera manifestación del sectorAmenazan con acampar frente al Ministerio de Medio Ambiente

ABC, TATIANA G. RIVAS / MADRID, 12-08-2011

Desde Cibeles hasta Alcalá 16, donde se ubica la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, dos centenares de chatarreros, en su mayoría de etnia gitana, recorrieron ayer desde las diez de la mañana una pequeña parte de la vía más larga de Madrid. Y lo hicieron enfadados, indignados y acompañados de pancartas y consignas de protesta contra la nueva Ley estatal de Residuos.

La misma, que se enmarca en la «Directiva marco de residuos» europea, obliga a los que se dedican a este oficio a legalizar su actividad, algo con lo que muchos de los protagonistas de la primera manifestación del sector no están dispuestos a claudicar. «No gano lo suficiente como para mantener a mi mujer y mis cuatro hijos y encima quieren quitarme el 20 por ciento de lo que facture. De momento continuaré vendiendo en alguna chatarrería, que seguro que nos seguirá comprando», expresaba Efrain, un calé de 37 años que aseguraba ganar con la chatarra entre 25 y 30 euros diarios.

La Ley les «obliga a robar»

Estos trabajadores del metal llevaban bajo el brazo dos peticiones: una, tener una reunión con la ministra de Medio Ambiente, Rosa Aguilar; y dos, que el Gobierno derogue la nueva norma. De no cumplirse sus demandas desplegaron dos armas de presión. Por un lado, la que está de moda: acampar, en este caso con chabolas, frente al edificio de Medio Ambiente. Por otro, dejaron caer que de no dedicarse a este oficio se verían obligados a delinquir, como rezaba el lema de la marcha: «La Ley de Residuos nos obliga a robar».

El portavoz de la comunidad gitana, Lisardo Hernández, que capitaneó la marcha, explicó que están en contra de la ley porque exige «el título de transportista de residuos no peligrosos y estar dado de alta en autónomos. Así todas las ayudas sociales que reciben desaparecen».
Legales contra ilegales

«La basura es lo único que tenemos. No nos la quitéis», recitaban en la marcha. De lo mismo viven cerca de otros 200 chatarreros y chatarrerías legales en la Comunidad de Madrid que llevan décadas dedicados a este oficio. Luis, Tomás y Marga son tres de estas personas y están a favor de la nueva ley.

«Que a un gitano le den las cosas por su cara bonita no me parece bien. Nosotros pagamos rigurosamente los impuestos», protestaba el primero. «A los únicos a los que excluiría de esta ley son aquellos que viven al día con lo que chatarrean. El problema es que muchos de los que dicen que ingresan 20 euros es mentira; se llevan mucho más íntegros», alegaba el segundo.

La mujer, que regenta una chatarrería familiar heredada, opinaba que la manifiestación no representaba al sector. «Esta ley nace por todos los robos que está habiendo de cobre y el mangoneo de algunos chatarreros que hacen las cosas mal e ilegalmente. Yo sobre mis ingresos me desprendo del 42% para las arcas de Hacienda. Ellos se lo llevan entero y luego tienen televisiones de plasma y cochazos». Estas tres personas, al igual que los manifestantes, opinan que la ley persigue también fines recaudatorios y que está «cogida con pinzas». «Debería hacer más hincapié en las empresas que generan esos residuos».

Por su parte, Benjamín, un chatarrero de las Mimbreras, decía con tono alicaído: «No nos dejan vivir. Es mejor quitarse de la chatarra que trabajar para Hacienda. ¡Encima que hacemos el favor de limpiar las calles! Si no estuviéramos nosotros, la gente no llevaría la basura a los puntos limpios». Por lo pronto, si la Policía les intercepta sin la documentación exigida deberían pagar una sanción que podría alcanzar los 3.000 euros.

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