La Policía local de Castro expulsa el 'top manta' del paseo de la playa

El Correo, AINHOA DE LAS HERAS, 12-08-2011

La Policía local de Castro se ha propuesto frenar el significativo incremento de ‘manteros’ que este verano ocupa el popular paseo de Lolín. En los meses de julio y agosto, los tradicionales vendedores ambulantes que se colocan durante todo el año en el muelle, entre la playa de Brazomar y el puerto pesquero, se han multiplicado. Si en los meses de invierno se ve a tres o cuatro de estos jóvenes apostados en la acera, estos días se cuentan «más de una treintena», la mayoría africanos, que colocan sus artículos sobre una manta en el suelo y los venden a precios asequibles.

«Tienen de todo, desde artesanía, gorros, cinturones, bolsos… parece un auténtico mercadillo», explican fuentes municipales. Se trata de inmigrantes de origen somalí o nigeriano, probablemente explotados por alguna red de falsificación y venta, que recorren dis – tintas ciudades; muchos de ellos proceden de Bizkaia, concretamente de Bilbao o Barakaldo.

Algunos vecinos han enviado recientemente un escrito de denuncia de este fenómeno al Ayuntamiento cántabro, indican las mismas fuentes. Los comerciantes del municipio y los ‘jueveros’ (vendedores del mercadillo de los jueves), que pagan impuestos por vender en ocasiones los mismos productos que los manteros en la calle, también han mostrado su malestar. Ante estas protestas, la Policía local ha decidido intentar eliminar la proliferación del ‘top manta’ en el municipio, según confirmaron ayer fuentes de la Policía.

Agentes uniformados del cuerpo dieron un primer aviso a los ‘manteros’ entre los pasados lunes y martes. Como los vendedores continuaron colocándose en el paseo de la playa, los policías pasaron el miércoles a identificarles y a decomisar la mercancía. Algunos ciudadanos reprocharon a los policías su actuación y defendieron a los ‘manteros’.

Ayer, los guardias repitieron el operativo, aunque sólo llegaron a retirar los artículos a uno de ellos cada día, porque «el resto salen corriendo y algunos abandonan la mercancía en el suelo». Muchos huyen porque se encuentran en situación irregular y tienen miedo a ser expulsados del país. Para recuperar los productos, deberían acudir a la comisaría y presentar una factura de compra. Los que llegan a ser identificados se enfrentan a una sanción administrativa y a una multa económica. La Policía espera que su presencia ahuyente a los ‘manteros’, aunque hoy volverán a vigilar el paseo de Lolín.

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