JAIME LÓPEZ / Londres Especial para EL MUNDO

Cameron culpa de los saqueos a la ausencia de valores en las familias

El Mundo, , 11-08-2011

El premier británico, David Cameron, prometió ayer más recursos a la policía para reprimir los disturbios y acabar con los saqueos, pero responsabilizó a la falta de valores de la sociedad británica de generar los comportamientos antisociales.

«Algo se ha hecho mal en nuestra sociedad cuando los niños están saqueando e hiriendo a gente para robarle. Algo en nuestra sociedad está enfermo», comentó. «La imagen de jóvenes corriendo por la calle, rompiendo ventanas, robando, saqueando y riendo mientras lo hacen… El problema es la falta de responsabilidad, la falta de una educación familiar, de una buena crianza, de ética y de moral», agregó Cameron refiriéndose a la cantidad de niños de entre 11 y 14 años que han participado en cuatro días consecutivos de saqueos callejeros.

En su segundo discurso sobre los disturbios desde que regresó de sus vacaciones en la Toscana italiana, David Cameron anunció que estaba en marcha el «contraataque». También prometió que la policía tendría todos los recursos necesarios para prevenir nuevos motines, incluidos camiones con cañones de agua y gases lacrimógenos y balas de goma.

El mandatario aseguró que la policía tendría una actitud «más firme» en Londres y otras ciudades del Reino Unido. Después de las últimas revueltas en 1985, cuando la entonces premier Margaret Thatcher puso en marcha otro ambicioso recorte del sector público, la policía británica dejó de utilizar este tipo de armas para reducir y controlar las manifestaciones. Desde entonces, las unidades antidisturbios sólo van armadas con porras y escudos. Solo en los peores momentos de la violencia en Irlanda del Norte, la policía estaba autorizada a utilizar los cañones de agua y gases lacrimógenos. Desde la sede del Gobierno, Cameron insistió en que los «saqueadores y delincuentes» serán identificados por medio de videocámaras y detenidos.

Hasta el momento, más de 1.200 personas han sido arrestadas, algunas de ellas menores de edad. Para Cameron, el hecho de que hubiera «niños entre los saqueadores muestra que «sectores de la sociedad británica están enfermos».

La escasa presencia policial en las calles provocó roces entre las dos principales figuras del partido conservador. El alcalde de Londres, Boris Johnson, que aspira a suceder a Cameron a la cabeza de los tories, recriminó al Ejecutivo los recortes policiales que planea el Gobierno y pidió revisarlos .«Los alcaldes y los ayuntamientos siempre quieren más dinero y una de las tareas del Gobierno es darles lo que necesitan», respondió Cameron. Johnson también prometió crear un fondo de 118 millones de euros para reconstruir las áreas y negocios más afectados de Londres.

El premier quiso, sin embargo, rebajar un poco la tensión de su intervención para trasladar un mensaje de esperanza a los británicos: «Hemos visto lo peor de Reino Unido, pero también lo mejor», aseguró sobre las cientos de personas que salieron a las calles con escobas para recuperar el brillo de la ciudad.

Después del discurso de autocrítica lanzado por el primer ministro Cameron, analistas y comentaristas políticos diseccionaron las razones de estas revueltas, exponiendo distintas causas y consecuencias de este brote de violentos saqueos. «Hay diferentes opiniones sobre las causas de la violencia, pero lo que no hay es una excusa para ella», afirmó ayer el principal líder de la oposición, Ed Miliband.

Mientras, en Glasgow, dos jóvenes comparecieron ante el juez porque supuestamente publicaron mensajes en Facebook que incitaban a la violencia.

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