Cameron culpa del estallido callejero a una nociva educación de los hijos
Falta de responsabilidad y signos de enfermedad social, tras la violencia
El Mundo, , 11-08-2011COMO una mancha de aceite, la violencia se ha extendido desde Londres a otras muchas ciudades de Inglaterra. La situación es de «emergencia nacional», tal como reconocían ayer los mandos policiales. Al menos cinco muertos, más de 1.500 detenidos y gravísimos daños constituyen de momento el balance de un terrible episodio que ha sumido al país en estado de shock porque, en palabras de Cameron, evidencia que «algo en la sociedad británica está enfermo». Lo cierto es que mientras la violencia callejera sigue fuera de control, la ciudadanía, aturdida, se pregunta qué ha provocado este estallido. El premier culpó ayer a «la falta de responsabilidad» de parte de la sociedad y a un modelo de «educación » de los hijos extraordinariamente permisivo con unos jóvenes que adolecen de mínimos valores, de respeto por la autoridad y de sentido del deber. El análisis de Cameron resulta certero. Porque, por más que tras lo ocurrido haya problemas de integración racial y pobreza, lo que caracteriza a estos alborotadores es una falta absoluta de educación y de valores, falsamente convencidos de que poseen derechos, pero no obligaciones, y de que sus actos no tienen consecuencias. Cameron hoy, o Merkel en su día cuando denunció el completo fracaso del multiculturalismo con argumentos similares, dan en el clavo al denunciar lo insostenible del modelo social sobre el que se está construyendo la nueva Europa. Y, como estamos viendo, ya es una necesidad acuciante corregirlo.
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