Internacional
Veinticuatro horas en el Londres asediado
Un recorrido por diversas barriadas de la capital británica, a la que cuesta reconocer por su contagiosa espiral de violencia y saqueos
ABC, , 11-08-2011Y en el cuarto día las fuerzas del orden contraatacaron. Después de tres jornadas de caos y saqueos, el martes por la tarde 16.000 agentes de policía traídos de todo el país tomaban posiciones para restablecer la calma en las calles de Londres. ABC recorrió durante 24 horas la capital británica, desde los barrios más conflictos del noreste hasta la acomodada Notting Hill en el oeste, para retratar un ecosistema urbano marcado por unos insoportables contrastes, una ciudad tan diversa como segregada, tan opulenta como desposeída.
14.00 Hackney
«A partir de las 2, se va a montar en London Fields». Era el anuncio de una posible cuarta noche de disturbios. Este parque, situado en el corazón de uno de los barrios del noreste de Londres más belicosos desde el sábado, tiene fama de zona prohibida. Población de origen africano y fuertes niveles de paro y exclusión social. La calma es tensa. Hay decenas de vehículos policiales desplegados. El lunes los saqueos duraron todo el día. «Se veía venir. Los recortes afectan sobre todo a los barrios más desfavorecidos, los chicos no tienen nada que hacer por el paro. Se han olvidado de nosotros, solo trabajan por las clases medias». Esta joven vecina, originaria de África Oriental y que no nos da su nombre, resume la narrativa oficial de los barrios: «Son los recortes».
18.00 Oxford Circus
Con una audacia asombrosa, unos cincuenta jóvenes rompieron escaparates el domingo en el corazón del «shopping» londinense. En previsión de nuevos saqueos, las estanterías y escaparates de la tienda de Chanel en Regent Street ya están vacíos, y en la puerta de Ted Baker, un poco más abajo, un cartel dice: «Cerrado por motivos de seguridad».
19.40 Tottenham Hale
En este barrio del noreste se iniciaron los disturbios tras una concentración pacífica el sábado por la muerte por disparo policial de Mark Duggan, un conflictivo joven del barrio. Hay muy poca gente en el metro, y una quincena de policías distribuidos en grupos discretos. Sin armas. La zona comercial junto a la estación fue tomada al asalto por grupos de jóvenes, que robaron equipos electrónicos de todo tipo en PC World, Argos o Staples.
Apenas hay 4 coches en el parking. Pocos clientes en el único comercio intacto, un Lidl. «Sabían que aquí solo hay comida, nada de valor», explica el gerente, John Wales. Tablones de madera tapan todos los escaparates, y el suelo está lleno de cristales. «No es una explosión de descontento social, son criminales», afirma Dan, un agente de la policía comunitaria.
20.45 Islington
En este barrio cercano vive el alcalde de Londres, Boris Johnson. El barrio del Arsenal. Pasan dos BMW de la policía a toda pastilla, con agentes armados dentro, por Holloway Road. «Londres es una ciudad de contrastes, aquí al lado vive el alcalde y a 4 ó 5 manzanas hay una zona muy complicada», explica un «bobbie».
«Tened las persianas preparadas», aconsejan al encargado del supermercado Tesco. Entre la clientela, jóvenes y mayores, blancos sobre todo, un japonés y un par de mujeres negras. Nada que parezca un «barrio conflictivo». Cerca, atacaron el domingo la comisaría de policía.
21.27 Mare Street
De vuelta a la «zona cero», ni rastro del fuego. En Mare Street, el restaurante Anatolia está lleno de clientes. Frente al ayuntamiento están estacionadas una docena de furgonetas policiales.
El barrio está tomado. Esta vez por las fuerzas del orden. Un helicóptero sobrevuela la zona. Dos mujeres de color se pasean con dos carros de la compra. Vacíos. Como si esperaran la hora de las rebajas. Ebrias.
Varios periodistas están detenidos frente a una tienda de deportes JD, con las cristaleras rotas. El párroco de St. John at Hackney se dirige a una vigilia por la paz en la iglesia. Y en el parque de London Fields, solo un borracho con convulsiones frente al pub Cut and Mutton desata la intervención policial. Los clientes son blancos y modernos. Esto no es Los Ángeles 82. Y la escuela primaria y la guardería de la esquina serían la envidia en muchos barrios de España.
22.45 Clarence Road
El asfalto tiene todavía huellas de las barricadas. Esta es la calle mala de la zona mala. Ha hecho aparición una columna de Jankels, los blindados de Scotland Yard. Ahora sí parece una zona de guerra. De noche. Dos agentes arrestan a un hombre blanco. Un borracho. Al otro lado de la calle están las viviendas sociales que llevan a Pembury Road. Aquí se produjeron algunos de los enfrentamientos más violentos de estos tres días. Mustafá, un turco afincado en el barrio desde hace veintiseis años, con camisa y vaqueros negros, anillos de Mercedes y BMW y pinta de malo, protege su local. «El lunes primero llegó un grupo de seis ó siete veinteañeros. Intentaron romper la puerta. Pronto llegó un grupo de unos treinta o cuarenta, más mayores, de unos treinta años, y empezaron a rociar la calle con gasolina. Entré dentro para llamar a la policía. La respuesta fue, «haremos lo que podamos, estamos superados, toda la ciudad está en llamas», recuerda. Durante al menos una hora llovieron ladrillos, piedras y porrazos en la puerta del centro social turco que regenta, un local cochambroso donde ven la tele y juegan a las máquinas bajo una foto de Ataturk. La calle está casi vacía.
01.18 Oxford Circus
En el autobús 55, que lleva de Hackney al centro, del infierno al paraíso, una madre negra habla por teléfono con su hijo mayor: «¿Pero está Jerome en casa? ¿Hay comida?». La ciudad estaba preparada para más disturbios, pero no los hubo. Y en Oxford Circus, solo turistas, periodistas, y policías venidos de Northcumbria, a cinco horas de viaje, y en furgonetas alquiladas.
08.25 Croydon
Este barrio a una hora al sur de Londres dejó el lunes una de las imágenes del desconsuelo, con la quema de un conocido y veterano establecimiento de muebles, House of Reeves. A las nueve de la mañana, con las calles cortadas por la policía, los operarios procedieron a la demolición de un edificio característico del barrio, que había sobrevivido a la Primera y a la Segunda Guerra Mundial.
14.00 Notting Hill
Es miércoles, ha vuelto la calma, y estamos en el barrio más cuco del acomodado oeste de Londres. El lunes, a las 10:45 de la noche, un grupo de violentos intentó atacar The Ledbury, un restaurante con dos estrellas michelín. Los cocineros los ahuyentaron a base de sartenazos. En este soleado mediodía, varios clientes, blancos y en general mayores, disfrutan de sus platos.
The Walmer Castle, un pub en el cruce de Ledbury Road y Westbourne Grove, epicentro chic de la zona, tiene también tableros en vez de ventanales. Ante el fracasado asalto al dos estrellas, los violentos atacaron el pub. Los clientes se refugiaron arriba. «Ha habido mucha camaradería en Notting Hill», explica Paul Cutsforth, el gerente. Pero los disturbios dejan, además, el virus que corroe la convivencia. El miedo.
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