«Solo protegían su comunidad»
La Voz de Galicia, , 11-08-2011La tragedia ensombrece las patrullas ciudadanas contra los saqueadores
La tragedia ensombrece las patrullas ciudadanas contra los saqueadores
Lo dijo David Cameron: «Estos disturbios han demostrado lo peor y lo mejor de este país», y de sus ciudadanos. Porque si inesperado y sorprendente ha sido el nivel de violencia de los alborotadores, de igual modo ha sorprendido el rechazo con el que la mayoría de la sociedad británica ha reaccionado frente a estas acciones incívicas.
Si en un principio los londinenses se unieron en brigadas de limpieza con escobones que levantaban al aire en señal de resistencia frente a las algaradas de los violentos, los ciudadanos decidían formar grupos de voluntarios para defender sus comercios y hogares, unos apoyando la noche del martes a la policía y otros sustituyendo su labor allí donde no estaban presentes.
Pero las patrullas ciudadanas terminaron en tragedia en Birmingham. Cuando Haroon Jahan, Shezad Alí y Abdul Musavir fueron atropellados por un coche en el que huían saqueadores a gran velocidad, estaban en la calle junto con otros ochenta ciudadanos que intentaban evitar que un grupo de jóvenes asaltaran una gasolinera Jet en Birmingham.
«Solo protegía a la comunidad», indicó Tariq Jahan, padre de Haroon, que ejercía como mecánico en el barrio de Winson Green. «No es una cuestión de razas. He perdido a mi hijo. Negros, asiáticos y blancos, todos vivimos en la misma comunidad», añadía, para frenar cualquier intento de aprovechar el asesinato como nuevo motivo de disturbios.
Las patrullas ciudadanas se fueron formado espontáneamente cuando llegaban rumores al barrio de que se estaban preparando jóvenes para iniciar disturbios. Así ocurrió en Eltham, barrio del sureste de Londres, cuando unas doscientas personas se concentraron para proteger los comercios locales del vandalismo.
Colaboración entre etnias
Viendo la manera en la que ha funcionado la cooperación entre diferentes etnias para defenderse contra la violencia, resulta difícil creer que estos disturbios hayan sido motivados por un incidente tachado de racista.
Turcos y bengalíes se unían a grupos de blancos y de indios en el barrio londinense de Southall cuando les llegó el rumor de que un grupo se disponía a asaltar unas joyerías. En Anfield, una brigada persiguió y expulsó a jóvenes encapuchados que pretendían iniciar nuevos disturbios, y en Dalton, con una gran comunidad turca, hombres armados con bates de béisbol patrullaban las calles.
Si en un principio las redes sociales fueron utilizadas para orquestar lo disturbios, en los últimos días estas mismas redes han servido para unir a los otros ingleses que defienden la convivencia. Así, en Liverpool unas cien personas se unían a través de Facebook para limpiar los destrozos de los disturbios. Esto es lo bueno de lo que ayer hablaba Cameron.
La oposición da otra visión
El alcalde de Londres, Boris Johnson, del partido conservador en el Gobierno, exhortó al Ejecutivo a reconsiderar sus planes de recortar el número de policías como parte de sus drásticas medidas de austeridad destinadas a reducir el déficit presupuestario. La oposición laborista, por su parte, apunta a que los recortes de servicios sociales y el fracaso a la hora de gestionar los problemas sociales de fondo han contribuido al estallido de los disturbios.
Turcos y bengalíes se unieron a grupos de blancos para defender un barrio londinense
El alcalde pide al Gobierno que frene los planes de recorte del número de policías
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